Redes sociales pueden afectar el compañerismo

Redes sociales pueden afectar el compañerismo

MINNEAPOLIS -- Eddie Guardado tomaba un café en el clubhouse de los Mellizos un día de la pretemporada cuando notó algo: Todas las cabezas miraban hacia abajo.

"Nadie hablaba con nadie", se escandalizó Guardado, coach del bullpen de la novena de Minnesota.

¿Los peloteros estaban frustrados por algo? ¿Ensimismados en sus pensamientos? No, la mayoría estaban viendo sus teléfonos y tabletas.

La obsesión con las redes sociales que ofrecen todo tipo de información al instante ha invadido los vestuarios en el deporte, con su capacidad de acercar a la gente, pero también de alejarla, desalentando el compañerismo y la camaradería, componentes básicos de cualquier fórmula ganadora, según los expertos.

Resulta más difícil generar un espíritu de grupo y solidaridad entre los jugadores si estos se pasan el tiempo mirando las pantallitas, con audífonos en sus orejas que bloquean todos los sonidos a su alrededor y los aíslan.

Guardado recuerda con orgullo la aguerrida novena de los Mellizos del 2002 que jugó la serie por el banderín de la Liga Americana un año después de que casi es desmantelada. Torii Hunter, quien acaba de regresar al equipo tras una ausencia de siete años, era parte de esa novena también. Las contrataciones de Guardado como instructor y de Hunter para jugar en el jardín derecho apuntaron en parte a promover precisamente la camaradería en un equipo que perdió un promedio de 96 juegos las últimas cuatro temporadas.

"Hay cosas en el grupo que no se ven desde afuera. En la televisión solo se ve el aspecto individual, pero como equipo, pasan cosas que uno ni se imagina", afirmó Hunter.

En busca de ese elemento intangible que acerca a los jugadores, el mánager de los Mellizos Paul Molitor dispuso que nadie puede usar sus aparatos digitales desde media hora antes del inicio de un partido hasta que termina.

En realidad, esa es una norma de las grandes ligas, que prohíbe el uso de esos aparatos a partir del momento en que comienzan las prácticas de bateo y también el clubhouse media hora antes del inicio del duelo. La única excepción, desde ya, es el teléfono para convocar a un relevista.

"En una temporada larga, el compañerismo es lo que ayuda a superar los momentos difíciles", dijo Molitor. "Si no hay mucha camaradería, resulta más difícil salir adelante".

El pitcher de los Filis Jerome Williams recuerda la vez que Albert Pujols, cuando ambos jugaban con los Angelinos, propuso una regla informal por la cual los jugadores hacían a un lado sus teléfonos unos 20 o 30 minutos después de un juego.

"Albert quería que nos tomásemos un rato después del partido para pensar lo que pasó allí", en el terreno de juego, señaló Williams.

Los Gigantes ganaron tres de las últimas cinco Series Mundiales sin arrancar como favoritos en ninguna de esas campañas.

"Hay que tratar de agrandar a los jugadores", expresó el gerente general de San Francisco Brian Sabean. "Hay que hacer que se sientan dueños del clubhouse. Ellos son los que deciden qué tipo de temporada vamos a tener. Si se forma un buen grupo y se lo mantiene concentrado, van a hacer cosas buenas".

No se crea que los Gigantes han tenido éxito porque vetan de forma puritana las redes sociales. Pero el paracorto Brandon Crawford, quien usa Twitter, dijo que reina en el equipo un buen equilibrio.

"En el clubhouse no estamos todos metidos en nuestros teléfonos. Nos comunicamos y hablamos entre nosotros y todo eso. Hay buen compañerismo", afirmó Crawford. "Cuando jugamos afuera, tal vez nos vean tuiteando un poco. Tenemos un clubhouse lleno de gente con buen sentido del humor, es divertido intercambiar mensajes".

El profesor de ciencias sociales de la Universidad de Minnesota Douglas Hartman, especialista en la sociología del deporte, dice que no hay que pensar que los tecnófilos solo mantienen relaciones superficiales con sus compañeros. Aunque admitió que si alguien se pone a ver distraídamente las redes sociales antes de un partido y no está enfocado en el juego, eso puede ser perjudicial para el equipo.

"Por eso considero que el mánager en el béisbol es muy importante, es el que marca el paso y el que se asegura de que los jugadores se preparan debidamente", comentó.

Una fuerte camaradería, desde ya, no lo puede todo. No hay nada más efectivo que un pitcheo sólido y bates potentes.

"Lo más importante es ganar. Uno puede divertirse mucho, pero eso no quiere decir que vas a ganar", manifestó Perkins. Al mismo tiempo, agregó, "el equipo que gana va a pasarla mucho mejor que el equipo que no lo hace", manifestó Perkins.