Pérez logró una hazaña poco común con su HR de oro

Pérez logró una hazaña poco común con su HR de oro

ANAHEIM - El martes por la noche, hubo una reunión en casa de la abuela de Carlos Pérez en Valencia, Venezuela. En una computadora portátil equipada con una suscripción a MLB.TV, aproximadamente 50 familiares de Pérez - tíos, tías, primos, su mamá y su papá - vieron su debut de Grandes Ligas, el cual no estaban dispuestos a perderse por lejos que estuvieran o poca tecnología que hubiera a su alcance.

Terminaron celebrando hasta tarde.

El debut de Pérez en Grandes Ligas superó lo imaginable, ya que conectó una línea para un sencillo en su primer turno al bate y le puso fin al partido con un jonrón de oro. En la parte baja del noveno inning de un juego empatado, el receptor de 24 años de edad mandó un slider de Dominic Leone al bullpen de los Marineros para darles a los Angelinos una victoria por 5-4 con la cual rompieron una racha de cuatro derrotas del hilo.

Después del juego, la alfombra cerca del casillero de Pérez estaba cubierta de crema de afeitar y encima de su uniforme había par de pelotas históricas.

"Mi familia debe estar feliz", dijo Pérez después del juego, antes de revisar su celular. "Estoy ansioso por hablar con ellos".

Pérez no estaba supuesto a subir a Grandes Ligas tan pronto. Los Angelinos lo convocaron el lunes y designaron al veterano Drew Butera para asignación dado que Pérez estaba bateando bien en Triple-A Salt Lake y el titular Chris Ianetta, tenía apenas seis hits en 64 turnos al bate.

Luego vieron a Pérez darles el triunfo en un juego que les urgía ganar.

"No se hubiese podido planear mejor las cosas para este muchacho", dijo el manager de los Angelinos, Mike Scioscia. "Está sonriendo y con razón".

Pérez es apenas el cuarto jugador en la historia y el segundo de la franquicia que conecta un jonrón de oro en su debut de Grandes Ligas. El último ligamayorista que logró dicha hazaña fue el venezolano Miguel Cabrera el 20 de junio del 2003 ante los Rays. Los otros dos son Josh Bard de los Indios (23 de agosto del 2002) y Billy Parker de los Angelinos (9 de septiembre de 1971).

"No puedo expresar lo que siento", dijo Pérez. "Jamás olvidaré este momento".

Según Pérez, se trata de su segundo bambinazo de oro de por vida en cualquier nivel. El primero lo dio en la pelota invernal este invierno por los Leones del Caracas. Fue allí que Pérez aprendió a ser más agresivo temprano en el conteo. El novato considera que eso es lo que le ha permitido mejorar su ofensiva, ya que bateó .361 en Triple-A antes de ser llamado a la Gran Carpa.

Fue con esa mentalidad que Pérez afrontó su turno al bate en el noveno inning el martes.

"Me tiró un lanzamiento rompiente de primera", dijo Pérez acerca de Leone. "No sabía que seguiría, pero me dije que debía mantenerme agresivo".

Pérez pasó a los Angelinos en un canje con los Astros en noviembre en el que Hank Conger fue enviado a Houston a cambio del joven abridor Nick Tropeano.

"Es difícil encontrar receptores", dijo Scott Servais, asistente del gerente general de los Angelinos, antes del partido. "Era algo que necesitábamos en nuestro sistema y Carlos tenía más de 100 juegos de experiencia en ese puesto en Triple-A y se había defendido. Le fue bien en la pelota invernal y nuestros informes acerca de él eran buenos, entonces, ¿por qué no?

Pérez siempre se ha destacado por su brazo - en su carrera de liga menor, ha atrapado al 36% de los corredores que han intentado robarle base - y los Angelinos lo vieron progresan en otros aspectos de su defensa en la pretemporada. El martes, lo pusieron a trabajar con Garrett Richards, cuyos pitcheos se encuentran entre los más difíciles en el béisbol para un cátcher manejar. El equipo quedó impresionado.

"Está listo para este reto y tuvo muy buena jornada esta noche", dijo Scioscia, quien insiste en que le seguirá dando bastante tiempo de juego a Iannetta. "Si es consistente en la receptoría, va a estar en Grandes Ligas por mucho tiempo, porque se vio muy bien detrás del plato".