Cervelli contento con su oportunidad y su nuevo ambiente

Cervelli contento con su oportunidad y su nuevo ambiente

PHOENIX - Francisco Cervelli sabe de tropezones.

Desde que el venezolano empezó a tocarle las puertas al béisbol de Grandes Ligas con los Yankees en el 2008, ha enfrentado todo tipo de obstáculos-la mayoría fuera de su control, pero no todos. Lesiones, fuerte competencia por tiempo de juego, asignaciones de liga menor inesperadas, una suspensión relacionada con Biogénesis y hasta migrañas han estropeado de un momento a otro la trayectoria de Cervelli.

Pero ahora, en su primera temporada con los Piratas y con su segunda oportunidad de ser receptor titular en las Mayores, las cosas le van mucho mejor-por fin.

"Cuando te suceden las cosas es cuando en realidad piensas que todo es en su momento indicado", le dijo Cervelli a LasMayores.com durante la serie recién concluida entre Pittsburgh y Arizona en el Chase Field. "Hace muchos años yo siempre quería la oportunidad y me ponía bravo, pataleaba. Llegaba a mi casa y lo primero que le decía mi mamá era, 'Quiero jugar, quiero jugar, no me gusta la banca'. Pero lo que entiendo ahora es que no estaba preparado para eso. Llegué a este punto después de 12 años como profesional entre ligas menores y Grandes Ligas que ahora me siento preparado.

"Se trata de madurez, porque estar ahí todos los días es una responsabilidad grande".

Efectivamente, ante la firma de Russell Martin con los Azulejos durante el invierno, los Piratas le depositaron toda su confianza en Cervelli-quien nunca había sido titular durante una temporada entera detrás del plato-y le entregaron la receptoría al valenciano.

"Esto ha sido un cambio genial, un cambio de ambiente. Me abrieron las puertas desde que llegué y lo que he hecho es trabajar y hacer lo mío", comentó Cervelli, quien lleva promedio de .265 en 15 partidos hasta ahora en el 2015 y, del lado defensivo, ha ayudado a sus lanzadores a registrar efectividad colectiva de 3.36 con él en la receptoría.

Un jugador de los Piratas que puede ver claramente la evolución de Cervelli desde sus inicios en Grandes Ligas hasta ahora es el derecho veterano A.J. Burnett. Ambos ganaron un anillo con los Yankees en el 2009 y jugaron juntos en el Bronx durante dos temporadas.

"Yo sabía lo que teníamos desde el principio. Sé cuál es su pasión de ser mejor cada día, de convertirse en un cátcher increíble", dijo Burnett. "Nunca se conforma.

"Trae intensidad y trae confianza para un pitcher, en el sentido de que va a bloquear la bola dondequiera que la tires. Siempre ha sido un gran receptor de pitcheos y ha sido buen tirador, pero yo vivo de la curva por el suelo y él me brinda confianza con la forma en que reacciona a eso".

ACOSTUMBRADO A "LLENAR LOS ZAPATOS" DE NOMBRES SONOROS
La famosa expresión usada tanto de "llenar los zapatos" de un grande a la hora de reemplazarlo es propia del caso de Cervelli. El boricua Jorge Posada, Martin (tanto en Nueva York como Pittsburgh) y Brian McCann son sólo tres que ha sustituido en algún momento de su carrera. Ahora se trata de Martin, uno de los cátchers más respetados de Grandes Ligas que ayudó a los Piratas a clasificar tanto en el 2013 como el 2014.

"No me siento presionado", expresó al respecto Cervelli, cuya primera oportunidad de ser receptor titular con los Yankees hace dos año fue detenida por una fractura en la mano derecha. "Russell hizo tremendo trabajo aquí. Me gusta cuando la gente tiene bastantes expectativas. Esto apenas comienza. Me preparé para tener un buen año y así va a ser".

Burnett ha visto esa confianza de Cervelli desde el principio de los entrenamientos.

"Creo que Francisco tiene sus propios zapatos", dijo el abridor. "Le quedan bien a él y nos quedan bien a nosotros".

BASTA DE FRUSTRACIONES
A sus 29 años, Cervelli ha tenido una carrera que ya ha dado muchas vueltas, varias de ellas negativas. Pero ahora, en salud y con una oportunidad estable como titular, el ítalo-venezolano afirma que tanto luchar ha valido la pena.

"Todos los años fue algo distinto, una experiencia de altos y bajos", contó. "Cuando me levantaba mucho, me sucedía algo. Pero ahora lo miro de otra manera. He sido un hombre afortunado, a pesar de todas las lesiones que he tenido. Todavía estoy aquí parado con muchas ganas. Estoy bien saludable.

"Todo eso que sucedió dentro y fuera del estadio me ayudó a madurar. Ahora soy mejor persona, y me ha ayudado a controlar las decisiones que tomo".