Ortiz, un mentor para todos en los Medias Rojas

Ortiz, un mentor para todos en los Medias Rojas

Mike Schmidt ya era uno de los mejores jugadores de la Liga Nacional cuando Pete Rose se unió a los Filis en 1979, pero Rose siguió aconsejándole y diciéndole que podía ser aun mejor.

El estelar tercera base le respondió ganando tres premios al Jugador Más Valioso de la Liga Nacional, terminando su carrera con 548 jonrones y siendo elegido al Salón de la Fama en su primer año de elegibilidad. Schmidt es probablemente el mejor tercera base de la historia del beisbol.

El venezolano Pablo Sandoval y el dominicano Hanley Ramirez llegaron a los Medias Rojas con enorme talento e impresionantes credenciales esta temporada baja, pero el patriarca David Ortiz les sigue diciendo que pueden mejorar - al estilo Rose. No es casualidad que el trío esté en la portada de la guía de prensa de los Medias Rojas, con Big Papi en el medio y sus brazos en los hombros de Ramírez y Sandoval.

Tres horas antes de un partido entre Medias Rojas y Rays la otra noche en el Tropicana Field, Panda y Big Papi estaban hablando en español, en voz alta y bien animados. Luego, el Ramírez se les sumó.

"Lo miran con mucha confianza y confort porque está con ellos todos los días", dijo acerca del dominicano Ortiz el mánager de los Medias Rojas,John Farrell. "David es un gran líder para ellos y les dice qué se espera, el ambiente en el que ha triunfado y cómo lidiar con todo lo que es Boston y aceptarlo".

El lanzador Clay Buchholz lo dijo de esta forma: "Cuando David habla, tú escuchas y todos se llevan de él".

Ortiz, de 39 años, es el jugador de Boston que más tiempo lleva en la franquicia. Él dice qué es importante, y hasta cierto punto, su responsabilidad es hacer que los recién llegados encajen.

"Cuando vas a un nuevo club, uno quiere familiarizarse con las cosas", dijo Ortiz, yendo a un rincón tranquilo en el estruendoso clubhouse. "Creo que el hecho de que yo esté aquí se los hace fácil a ellos. Nos divertimos mucho, pero lo más importante es que todos tenemos una meta y ésa es ganar los juegos y jugar de la mejor forma en el terrreno.

"Eso es algo de lo que les hablo siempre. Panda es un ganador - ha sido parte de tres Series Mundiales - y Hanley tiene un título de bateo. Es fácil lidiar con ese tipo de jugadores. Saben cuál es la situación".

Sandoval dijo acerca de Ortiz: "Es uno de los mejores compañeros que podrías tener. Ha estado aquí durante mucho tiempo y lo ha hecho todo, pero tiene tremenda energía. La manera en que él es en el clubhouse une a todos. Nos sentimos como una familia y nos estamos divirtiendo. He estado aprendiendo mucho de él".

Ortiz conoce a Ramírez desde hace años. Hanley fue firmado por los Medias Rojas en el 2000 y jugó su primer partido de Grandes Ligas con ellos en el 2005 - tuvo dos turnos al bate - antes de ser canjeado a los Marlins, donde permaneció antes de ser enviado a los Dodgers en julio de 2011.

El gerente general de los Medias Rojas, Ben Cherington-- intentando agregarle poderío a la ofensiva--gastó US$183 millones durante la temporada baja para firmar a Ramírez y Sandoval, ambos agentes libres.

Cuando Sandoval estaba en ligas menores y Ortiz estaba rehabilitándose de una lesión, Big Papi llevó a Panda a un lado y lo ayudó con un consejo que nunca ha olvidado.

"Me miró todo el partido", dijo Sandoval. "Vio la manera en que bateaba y me dijo que mantenga todo simple, que haga esto y eso, y que trabaje duro para llegar a las Grandes ligas. 'No pierdas la cabeza', me dijo. 'Sé humilde'".

En la Serie Mundial del 2014 en San Francisco, los dos hablaron.

"No me dijo nada sobre firmar aquí", contó el Panda. "Lo único que me dijo fue 'me encanta cómo juegas en la postemporada'. Por eso quise venir aquí y ser compañero de Papi - 162 juegos, todos con él, es algo muy emocionante".

Debido a que Ortiz y Ramírez son de la República Dominicana, su relación ha crecido con los años.

"Él te dice lo bueno que puedes ser", dijo Ramírez. "Hay muchos jugadores de Dominicana ahora en las Grandes Ligas que él ayuda. Yo estuve con él en Dominicana este invierno, y estuvo trabajando todos los días. No para de trabajar.

"Es como un hermano para mí; es alguien en el que puedo confiar. Los Medias Rojas son como volver a casa para mí. Los muchachos lo miran a él por el corazón que tiene - y por la manera que juega la pelota".

Obviamente, está de más decir que cuando Ortiz fue suspendido por un partido por hacer contacto con el umpire John Tumpane durante una discusión contra Baltimore el 19 de abril, ése no es el tipo de liderato esperado. Papi está apelando la suspensión.

"Uno está envuelto en un juego de béisbol que estás tratando de ganar", dijo Ortiz. "Cuando sientes que algo está mal, tienes que decir algo al respecto y luego seguir".

Llevarse bien con los umpires es una parte fundamental de la ecuación.

Más allá de ese tema, Farrell cree en su líder veterano.

"David tiene la voluntad de poner a estos muchachos bajo su ala y hablarles directamente", dijo Farrell. "Cuando tienes a un jugador que ha estado en las Grandes Ligas durante 19 años, él ha visto mucho. Ha sido capaz de aceptar las cosas buenas y malas y mantener todo estable.

"Para esos dos muchachos llegando a Boston, él ha sido de tremenda ayuda".

El tema es simple: Cuando Big Papi habla, sus compañeros escuchan.