Jorge Soler deleitó a la fanaticada del Wrigley Field

Jorge Soler deleitó a la fanaticada del Wrigley Field

CHICAGO - Después de que Jorge Soler dio su segundo jonrón del partido de los Cachorros contra los Rojos el lunes, al cubano se le empujó del dugout para que saludara a la fanaticada del Wrigley Field.

"Era la primera vez (que hacía eso)", dijo Soler con una sonrisa. "Yo estaba nervioso también".

El jardinero de 23 años no ha lucido nervioso para nada en lo que va de la joven temporada. El lunes, el toletero dio dos cuadrangulares y ayudó al abridor de Chicago, Jon Lester, con una asistencia desde los jardines en una victoria de los Cachorros sobre Cincinnati en 10 entradas.

"Este muchacho es bastante bueno y va a seguir mejorando", dijo el manager de los Cachorros, Joe Maddon. "Obviamente, viene listo para jugar todos los días. Él mismo se pone un estándar bien alto. Es callado, pero se propone un alto estándar".

Soler recibió algunos consejos de sus compañeros de equipo, además del consultor de bateo de los Cachorros, el dominicano Manny Ramírez-quien dijo presente en el Wrigley Field el lunes.

"Recibí muchos tips de Miguel Montero, Starlin Castro y Manny", relató Soler. "Me dijeron que los (pitchers) me van a tirar muchos pitcheos rompientes fuera de la zona debido a mi poder y la clase de bateador que soy".

El coach de bateo de los Cachorros, John Mallee, también la advirtió a Soler que tendrá que ser selectivo en el plato. Lo ha sido. Hasta ahora, el cubano lleva porcentaje de embasarse de .320 y batea .304. El lunes, empujó cuatro carreras.

En el décimo episodio, tenía una oportunidad para dar su tercer jonrón del juego. Pero con un corredor a bordo y sin outs, dio sencillo al jardín izquierdo.

"Estaba bien cómodo en ese momento porque ya había visto muchos pitcheos", dijo Soler.

En el segundo inning, Soler enseñó su brazo, buscando la bola después de un tiro errático en viraje de Lester y tirando a tercera para atrapar a Zack Cozart, quien trataba de avanzar. Maddon calificó el disparo como "ridículo" (en buen sentido).

"Su poder es ridículo (extraordinario)", dijo Lester acerca de Soler. "Es tan joven, con un talento tan crudo que le falta mucho, pero es impresionante lo que puede hacer ahora mismo.

"Una vez juegue más tiempo, sabrá algunas cosas más y cómo ser aun mejor".