A-Rod vuelve al Bronx, aclamado por su público

A-Rod vuelve al Bronx, aclamado por su público

NUEVA YORK -- Alex Rodriguez escuchó las ovaciones y se quitó la gorra para agradecer. Negoció un boleto en ocho lanzamientos, pegó un sencillo al jardín contrario y bateó un elevado.

Después de dimes y diretes, una queja, múltiples demandas y amenazas, seguidas por una inevitable disculpa, un acto de contrición con aparente libreto y una penitencia que parece eterna, A-Rod volvió a jugar en las filas de los Yanquis, con el uniforme a rayas y frente a un público que no le profesó adoración pero que sí le otorgó visiblemente el perdón en un día soleado que marcó el comienzo de la campaña.

De vuelta tras una suspensión sin precedente que abarcó una campaña entera por dopaje, Rodríguez recibió una sonora ovación. Incluso el grupo de fanáticos conocido como Bleacher Creatures coreó el nombre de Rodríguez, algo poco habitual para un bateador designado.

A-Rod fue colocado séptimo en el orden, algo que no le había ocurrido en 19 años durante una campaña regular. Bateó de 2-1 y los Yanquis cayeron por 6-1 ante Toronto.

"Esto significa todo para mí", expresó Rodríguez después del encuentro. "No pienso que jamás haya considerado que este aprecio estaba garantizado, pero sí puedo asegurarles que jamás lo pensaré así durante este año".

Rodríguez está por cumplir 40 años en julio, y muchos de los viejos rostros no están ya en el club. CC Sabathia se mudó al banquillo de Derek Jeters, junto a la puerta posterior, mientras que Brian McCann ocupó el casillero del panameño Mariano Rivera en medio de la habitación. Ese mismo armario fue utilizado por David Robertson el año anterior.

A-Rod es el veterano de un equipo que no gana la Serie Mundial desde 2009, y que se ausentó de los playoffs en dos ocasiones consecutivas.

En 2009, admitió que había consumido drogas para mejorar su desempeño de 2001 a 2003, cuando jugaba con Texas, pero aseguró que desde entonces se había alejado del dopaje. Como mantra, repitió que aquella falta obedeció que era "joven" y "estúpido", en una conferencia de prensa frente a sus compañeros.

"Lo único que pido hoy a este grupo y a los estadounidenses es que me juzguen a partir de este día", indicó en aquella ocasión.

Pero en 2013, las Grandes Ligas lo pillaron. Un juez de arbitraje concluyó que había "evidencias claras y convincentes" de que Rodríguez empleó tres sustancias prohibidas y trató de obstruir en dos ocasiones la investigación sobre el dopaje en este deporte.

Luego de purgar la suspensión, emitió un comunicado de su puño y letra, en el que asumió "la plena responsabilidad por los errores" sin dar detalles sobre los mismos. Dijo ante los investigadores federales que había consumido esteroides, de acuerdo con un abogado del ex coach de pitcheo de la Universidad de Miami.

Nueva York le adeuda 61 millones de dólares por las últimas tres temporadas de su contrato, y su relación con la gerencia fue tensa antes de la pretemporada.

Muchos aplausos y algunos abucheos recibieron a Rodríguez cuando se le presentó antes del juego. Sus compañeros formaban fila en el terreno, y la foto de A-Rod apareció en la pantalla gigante que se ubica detrás del jardín central.

"A-Rod", cantaron varias veces los Bleacher Creatures desde sus butacas por el lado del jardín derecho. Normalmente, corean los nombres de todos los integrantes de la alineación en el primer inning, excluyendo al bateador designado.

"No es algo típico", reconoció "Bald Vinny" Milano, líder de los Bleacher Creatures, en un correo electrónico. "Simplemente se nos ocurrió que él podía necesitar algo de apoyo. Es siempre bueno saber que alguien está de tu lado".

Mirando desde la cueva, Rodríguez se quitó la gorra dos veces para agradecer el gesto.