Juan Uribe ha sabido aportar en equipos ganadores

Juan Uribe ha sabido aportar en equipos ganadores

GLENDALE, Arizona - Con 36 años recién cumplidos y llegando a su 15ta temporada de Grandes Ligas, Juan Uribe ha tenido muchos altibajos a nivel individual y colectivo con los Rockies, Medias Blancas, Gigantes y Dodgers. Pero lo bueno se ha visto más que lo malo.

En diferentes momentos de su carrera, el dominicano ha podido producir números ofensivos más que decentes para acompañar su sólida defensa en el campo corto, la segunda base y, en los últimos años, la tercera almohadilla. Con cuatro campañas de más de 20 jonrones y cuatro temporadas de 70 empujadas o más en su haber, Uribe se ha mantenido relevante como titular en las Mayores en las últimas dos zafras con Los Angeles al subir su promedio de bateo y su porcentaje de embasarse, terminando el 2014 con .311 y .337, respectivamente.

Pero más que su trayectoria en campaña regular, el oriundo de Palenque, R.D. ha sabido rendir en los momentos apremiantes de octubre. Nadie puede olvidar sus dos grandes jugadas que produjeron los últimos dos outs del campeonato de los Medias Blancas en la Serie Mundial del 2005. Y con dos batazos decisivos en los playoffs del 2010 por los Gigantes vs. los Filis y otro más en el 2013 por los Dodgers contra Atlanta, el quisqueyano se ha consagrado como pelotero que no le huye la presión.

"Pienso que todos esos momentos son los que uno siempre espera", le dijo Uribe a LasMayores.com al tocar el tema. "Cuando el juego está 1-0 o cuando el juego está empate, que venga a batear Juan Uribe o venga a batear el que sea, son momentos que las personas siempre deben esperar".

¿Cómo ha podido Uribe destacarse así en octubre, con tanto en juego?

"No tratar de hacer más de la cuenta", contestó el veterano, quien ha ganado anillos de campeón con los Medias Blancas y los Gigantes. "Tratar de que esos momentos siempre sean iguales que cualquier otro. Tratar de hacer no mucho, ni menos, sino hacer lo que el equipo necesite.

"Creo que por eso he podido lograr hacerlo", continuó. "Es lo mismo como si estuviéramos ganando por mucho o por poco; voy a ser igual. No hay que hacer más de la cuenta porque ahí viene el problema. Cuando uno trata de hacer más, se aprieta y ahí viene el problema de que no puede hacerlo".

El tiempo de Uribe en los Dodgers no ha sido todo color de rosa. Al firmar con Los Angeles para el 2011, después de la gloria alcanzada el año anterior en San Francisco, el infielder tuvo dos temporadas de lesiones y bajo rendimiento. Pero su manager Don Mattingly ha visto cómo ha recobrado la forma desde el 2013, cuando fue parte íntegra como antesalista del primero de dos títulos divisionales de los Dodgers en forma consecutiva.

"Tuvo bastante buen año para nosotros", dijo Mattingly sobre el 2014 de Uribe, quien llegó al martes bateando .233 (43-10) en la Liga del Cactus. "Es tan confiable en la tercera que hay un dicho en nuestro dugout: 'Si la bateas a Juan, es un out'. Así es la cosa. También bateó bien para nosotros el año pasado, con hits importantes".

LIDERAZGO DENTRO Y FUERA DEL TERRENO
Desde hace años en los Gigantes y luego los Dodgers, a Uribe se le ha visto en el clubhouse como centro de atención de actividades para relajarse, sea jugando a las cartas o simplemente charlando a gusto-y sobre todo con los jóvenes y los jugadores latinoamericanos.

"Lo principal es respetar a tus compañeros", dijo Uribe al respecto. "Cuando tú respetas a tus compañeros y respetas a lo demás, te van a respetar a ti también. Creo que eso es lo que me ha ayudado mucho.

"Hay que conocerlos primero. Uno nunca acaba de conocer a las personas, pero hay que tratar de conocerlos primero para ver cómo los puedes llevar. Hay que saber cuáles son los momentos que tienen buenos y cuáles son los que tienen malos. Y siempre tratar de ser el mismo, la misma persona, yéndote bien y yéndote mal".

Para Mattingly, Uribe ha sabido combinar de manera eficaz lo que en Dominicana se califica como "cherha" (bromas y risas) con seriedad y buena ética de trabajo.

"Para mí, es buenísimo en el clubhouse", expresó el piloto. "Mantiene el ambiente leve, pero sabe cuándo hay que dedicarse al negocio. Sabe divertirse, pero también sabe jugar como se debe con atención a las cosas pequeñas. No se pierde señas y siempre está en el lugar correcto sin que tengas que decírselo.

"Tiene una forma de manejarse que le da la habilidad de mantener las cosas leves, pero que también le permite hablar en voz alta si es necesario".

ANHELA OTRO ANILLO DE CAMPEÓN
Aunque han ganado dos títulos divisionales al hilo, esta generación de los Dodgers aún no ha podido alcanzar la Serie Mundial-a pesar de nóminas bien por encima de los US$200 millones.

Son muchos los cambios que hizo Los Angeles para el 2015, incluyendo una nueva gerencia con Andrew Friedman y Farhan Zaidi. Llegaron jugadores como Jimmy Rollins, Howie Kendrick y el cubano Yasmani Grandal, pero también se fueron nombres sonoros de las ediciones anteriores del equipo como el dominicano Hanley Ramírez, Matt Kemp, Dee Gordon y Dan Haren-entre varios otros.

"El equipo se ve muy bueno", dijo Uribe. "Pienso que tomaron muy buenas decisiones.

"Se me fueron unos compañeros que además de compañeros, somos hermanos. Pasé muchos momentos buenos y aprendí mucho con ellos. Pero pudimos recuperar buenos peloteros, buenos compañeros. Estamos muy bien. Estamos unidos porque en la unión está la fuerza".

Uribe y Jimmy Rollins (Filis del 2008) son los únicos integrantes de estos Dodgers que han saboreado champán después del último out de una Serie Mundial. Uribe quiere compartir esa experiencia con sus compañeros en éste, su último año de contrato con los Dodgers.

"Siempre le digo a mis compañeros, 'el que no ha ido a una Serie Mundial, tiene que tratar de ir'", manifestó. "Hay que tratar de hacer todo lo posible para que sepan lo bonito que es. No tiene precio. El dinero viene y se va, pero eso se queda para siempre".