Michael Pineda luce preparado para aportar en serio

SARASOTA, Florida - Una radiante sonrisa lo dice todo acerca de cómo Michael Pineda se siente en esta primavera. Lo que el dominicano ha exhibido hasta ahora ha sido suficiente para hacer pensar a la directiva de los Yankees que éste podría ser el año en el que el derecho finalmente aporte en grande.

Pineda hizo su debut en la Liga del Cactus el lunes, lanzando un par de entradas en blanco en la victoria de Nueva York por 4-3 sobre los Rays. Tras una serie de contratiempos y lesiones que mermaron sus primeras temporadas con el uniforme rayado, el derecho ahora cree que el 2015 puede ser su año.

"Esto es lo que quiero", expresó Pineda. "Estoy trabajando duro cada día para permanecer sano, tener un buen año y ayudar a mi equipo".

Mientras observaba el juego desde el dugout el lunes, Alex Rodríguez dijo que quedó impresionado por un devastador cambio de velocidad con cuenta de 2-2 que Pineda le lanzó a Evan Longoria, un pitcheo que Rodríguez comparó con los que alguna vez vio de Roger Clemens y Curt Schilling.

Durante mucho tiempo se ha hablado acerca del gran talento de Pineda, el cual ya mostró en aquella estelar campaña del 2011 que tuvo con los Marineros. Desde entonces las lesiones han sido su principal enemigo, pero el arsenal y el temperamento de Pineda sobre la loma siempre lo han convertido en un lanzador bien difícil de conectarle, aseguró Rodríguez.

"Su gorra esta de lado, entonces no sabes si te está mirando", comentó A-Rod. "Recuerdo que [Derek] Jeter y yo decíamos, '¿Nos toca enfrentar a este muchacho? Ni siquiera está mirando al plato. Parece como si estuviera mirando detrás de nosotros'. Yo dije, '¿Qué clase de lanzamientos tiene este muchacho, Jeet?' Y él me respondió, 'Pitcheos muy incómodos'".

Cuando Pineda lanzó el año pasado, lució excelente. En 13 aperturas, el quisqueyano registró efectividad de 1.89 junto a un récord de 5-5. Su promedio de 8.43 ponches por cada nueve innings fue el más alto para un pitcher de los Yankees en su historia, y sus 0.83 bases por bolas por cada nueve entradas fueron la menor cantidad en la historia de la franquicia (mínimo de 75 innings).

El problema, como se ha evidenciado en los tres años de Pineda con la organización, ha sido el tiempo que ha pasado en la lista de lesionados. Tras el vergonzoso incidente en abril cuando se le descubrieron residuos de brea en el cuello, Pineda se lesionó del hombro derecho mientras cumplía con una suspensión de 10 partidos y no volvió a lanzar en Grandes Ligas hasta el 13 de agosto.

"El año pasado fue una temporada difícil, especialmente para mí", reconoció Pineda. "Aprendí mucho de un par de errores que cometí el año pasado. Eso me ayudó para este año. He crecido mucho. Soy mejor persona ahora".

Pineda dijo que quedó satisfecho con su comando y sus lanzamientos en cambio en su salida del lunes, destacando que su cambio de velocidad y su slider se sintieron bien al salir de su mano. Los Yankees se percataron de ello; cuando Pineda está bien de su juego, su lenguaje corporal dice mucho de él.

"Los giros, la sonrisa, todo eso - es entretenido", declaró el manager Joe Girardi. "Pero se siente bien con su estado físico ahora mismo, y si lo piensas, éste es el primer invierno en el que no pasó por una rehabilitación. Pudo tener un invierno normal, algo que probablemente le benefició".

Girardi dijo que Pineda pudo utilizar parte del tiempo de rehabilitación del año pasado para afinar su mecánica de lanzar, esfuerzo que podría notarse esta temporada.

"Creo que lució bastante bien", señaló el receptor Brian McCann. "La bola sale de su mano con la misma velocidad, con algo de corte. Lanzó un par de cambios de velocidad bastante efectivos. Su slider también lució bien. Cuando logra juntar esas tres cualidades, es bien difícil conectarle".