Contrabandista en caso de Puig a prisión por un mes

MIAMI -- Un empresario del sur de la Florida que ayudó a Yasiel Puig a salir de Cuba para firmar un millonario contrato en Grandes Ligas fue sentenciado el viernes a un mes de prisión y cinco meses de arresto domiciliario por violar las leyes migratorias de Estados Unidos.

El juez de distrito Robert Scola sentenció a Gilberto Suárez, de 41 años, a menos de la pena máxima de un año en parte porque su participación en el contrabando en 2012 se limitó a llevar a Puig en taxi desde la Ciudad de México hasta la frontera con Texas. Otros cómplices, entre ellos capitanes de botes y miembros del cartel mexicano Los Zetas, estuvieron involucrados en otros tramos del viaje.

Scola indicó que fue indulgente con Suárez porque Puig y otras personas vinculadas con el viaje fueron amenazadas por Los Zetas y probablemente por policías mexicanos corruptos.

"Creo que la seguridad del jugador y de otros extranjeros también era prioritaria para él", dijo el juez.

El abogado defensor Bijan Parwaresch indicó que, inicialmente, Suárez sólo quería ayudar a Puig a firmar un contrato en las mayores. Los peloteros cubanos que desertan usualmente fijan su residencia legal en un tercer país, como México, para convertirse en agentes libras y poder conseguir contratos lucrativos, en vez de llegar directo a Estados Unidos y tener que cumplir con las reglas del draft con las que recibirían menos dinero.

Agregó que Suárez se equivocó al decidir llevar a Puig hasta la frontera con Estados Unidos sin los documentos de migración necesarios. Los cubanos que pisan territorio estadounidense usualmente pueden quedarse, aunque hayan llegado de forma ilegal.

"Esto no empezó con una intención de cometer un crimen", dijo Parwaresch. "Pero terminó siendo un acto criminal".

Puig fue llevado en un bote desde Cuba hasta una isla mexicana cerca de Cancún, y de allí a Ciudad de México. Suárez recibió 2,5 millones del contrato por siete años y 42 millones de dólares que el jardinero después firmó con los Dodgers de Los Angeles, aunque Parwaresch indicó que ese dinero ya se acabó y Suárez entregó al gobierno una casa, un apartamento y un Mercedes-Benz.

"Básicamente, no le queda nada", comentó el abogado.

El fiscal Ron Davidson dijo que es importante que Suárez pase al menos algo de tiempo en la cárcel.

"Queremos enviar un mensaje de que este tipo de crimen no se puede recompensar", afirmó.

Hasta ahora, nadie más ha sido arrestado en el caso de Puig.

El acuerdo con la fiscalía exige que Suárez renuncie a cualquier interés en el contrato de otro jugador cubano, el torpedero Aldemys Díaz, quien está en las menores de los Cardenales de San Luis.

Puig, de 24 años, bateó .296 con 16 jonrones y 69 remolcadas la temporada pasada con los Dodgers. En su primera campaña, terminó segundo en la votación al Novato del Año de la Liga Nacional.