Cuba ha enfrentado obstáculos únicos en la S.C.

SAN JUAN - A pesar de que Cuba aún podrá luchar por el título de la Serie del Caribe 2015, la realidad es que tanto el Villa Clara en el 2014 como el Pinar del Río este año han dejado bastante que desear en los últimos dos Clásicos Caribeños.

Integrándose Cuba por fin a la segunda etapa del evento a partir de Isla de Margarita 2014, la expectativa era grande. Pero el resultado ha sido chiquito.

Villa Clara perdió tres de sus cuatro partidos hace un año y quedó en el último lugar, sin clasificar para la ronda semifinal. Y en San Juan 2015, los Vegueros de Pinar del Río-a pesar de traer a un impresionante grupo de refuerzos-también perdió tres de sus cuatro encuentros en la ronda preliminar.

La representación cubana este año ha sido sobre-anotada por 16-7 en sus cuatro choques en el Estadio Hiram Bithorn, con porcentaje de embasarse colectivo de apenas .275.

El problema podría radicar en cuestiones de calendario. La Serie del Caribe, en su esencia, está programada siempre para que compitan los equipos que acaban de proclamarse campeones de sus respectivas ligas. Pero en el caso de Cuba-cuya Serie Nacional corre hasta abril-es el monarca de la campaña anterior que participa en el torneo. Es decir, el grupo que alcanzó la gloria en su país unos nueve meses antes.

"Esta altura de nuestra temporada en Cuba no va acorde con la Serie del Caribe", dijo Yulieski Gourriel, el jugador de más cartel que han presentado selecciones cubanas en los últimos años a nivel internacional. "Los equipos que juegan aquí son campeones de sus temporadas. Terminan sus ligas y ya vienen directo aquí, o sea que vienen en perfectas condiciones. En Cuba no".

Efectivamente, el Pinar el Río que vemos en el Estadio Hiram Bithorn no es propiamente un campeón que viene de ganar su liga, sino un equipo que tuvo que batallar para pasar de la primera etapa de la Serie Nacional 2014-15, con récord de 24-21. En la ronda clasificatoria, los Vegueros llevan 9-6. Teóricamente, no caben exactamente en un "torneo de campeones".

"Pinar del Río no está igual que el año pasado, o sea, no viene de ser campeón", dijo Gourriel. "Es algo que puede afectar un poco".

A pesar de complicaciones de esa índole y los resultados obtenidos hasta ahora de parte de equipos cubanos en las últimas dos Series del Caribe, la presencia de novenas de dicho país en el evento por primera vez desde 1960 es señal de progreso para el evento y para Cuba. Y con la posible apertura política entre Cuba y los Estados Unidos, la presencia cubana en Clásicos Caribeños parece ser una realidad de ahora en adelante.

"Creo que esto ha sido importante, tanto para nosotros como para el béisbol", dijo el manager del Pinar del Río, Alfonso Urquiola. "Lógicamente estrecha los lazos.

"Además, nos da un nivel de competencia muy alto. La Serie del Caribe está tomando un nivel muy alto desde el punto de vista competitivo. Ya sabemos que para ganar la Serie del Caribe, tenemos que venir bien trabajado".