Adrián le tiene fe al nuevo lineup de los Dodgers

LOS ANGELES - Desde un punto de vista pesimista, Adrián González se ha quedado con poca protección en un lineup de los Dodgers que luce menos potente ante las idas de Matt Kemp y el dominicano Hanley Ramírez.

Pero el propio González ve los cambios que hizo la nueva gerencia de Los Angeles este invierno de una manera más positiva.

"La gente dice que perdimos poder, pero creo que simplemente vamos a contar con poder en otras partes del lineup", dijo el mexicano. "Ese aspecto lo hemos conservado. Pero no va a ser un solo bateador; va a ser entre seis o siete".

González anticipa que los dos nuevos infielders del club, Howie Kendrick y Jimmy Rollins, aporten entre 10 y 15 jonrones cada uno. También considera que los Dodgers han agregado poder detrás del plato al adquirir al receptor cubano Yasmani Grandal y que el joven jardinero central Joc Pederson aportará algo de trueno.

Además de sumar a esos cuatro bateadores a su orden ofensivo, los Dodgers también agregaron a Brandon McCarthy y Brett Anderson a la rotación y a Chris Hatcher, los dominicanos Joel Peralta y Juan Nicasio y otros brazos a un bullpen muy necesitado de ayuda.

"Lo veo bien", dijo González acerca del nuevo "look" del roster de los Dodgers.

¿En qué sentido?

"Siempre he dicho que el pitcheo y la defensa ganan títulos de Serie Mundial", dijo González. "Obviamente hay varias maneras de ganar juegos, pero una vez que llegas a los playoffs, tienes que pitcher y tirar la bola y tener buenos turnos al bate. Creo que vamos por ese camino".

González pasó todo el invierno en Los Angeles, donde siguió el régimen de boxeo al que está acostumbrado, y hace par de semanas reanudó las actividades de béisbol en el Dodger Stadium.

González, de 32 años de edad, ha promediado 159 compromisos en cada una de las últimas nueve temporadas. En el 2014 demostró el nivel de siempre, ya que bateó .276 con porcentaje de embasarse de .335 y slugging de .482 con 27 cuadrangulares y encabezó las Grandes Ligas con 116 remolcadas.

"Fue buena", dijo González acerca del la temporada pasada, en la que ganó su cuarto Guante de Oro y su segundo Bate de Plata. "Pero al final, lo que importa son los playoffs y no cumplimos ahí, así que no hay mucho que se pueda apreciar".

Los Dodgers vienen de ganar dos títulos consecutivos del Oeste de la Liga Nacional y de ser eliminados en ambas ocasiones por los Cardenales en los playoffs. El manager de los Dodgers, Don Mattingly, considera que el nuevo roster del club es más adecuado para la postemporada, principalmente porque percibe una mayor capacidad para producir carreras.

González está de acuerdo.

"Estamos hablando de muchachos que de antemano se sabe lo que brindan - van a batallar cada turno al bate y van a estar preparados", dijo el primera base. "No estoy insinuando que no teníamos eso antes, pero creo que los jugadores que adquirimos le hacen más difícil [al equipo contrario] planificar el juego. Creo que nuestro lineup será más profundo".

Quizás la mayor interrogante del club sea el clubhouse.

Uno de los motivos principales que llevó a los Dodgers a remodelar una escuadra que sumó 94 victorias en el 2014 fue la impresión de que se trataba de un clubhouse tóxico. Rollins reemplazó a Ramírez y se espera que surja como un líder, mientras que la situación en los jardines luce más clara ahora.

"Ya veremos qué pasa con eso", dijo González acerca de la dinámica en el clubhouse. "Esas son cosas que no se pueden pronosticar; no se puede afirmar que va a ser mejor o peor. Algunos dicen que quieren ser francos y directos pero el primer año simplemente tratas de ver cómo funciona el clubhouse".