A.J. Preller tiene a los Padres en un sólido lugar

Los Padres se han llevado el receso de temporada. Aun con James Shields todavía disponible en el mercado, será bien difícil superar lo que el nuevo gerente general A.J. Preller ha hecho en San Diego.

Otros equipos también han mejorado - por ejemplo, los Cachorros de Chicago. La contratación de Joe Maddon como su nuevo manager podría terminar siendo la maniobra más inteligente para cualquier equipo en los últimos meses.

Los Cachorros también agregaron al que para muchos era el agente libre de más categoría, con la firma del zurdo Jon Lester. Agreguen sus 200 ponches a lo que trae Maddon y la camada de talento joven en camino al Wrigley Field, y parece que no habrá otro equipo más interesante en Grandes Ligas. Lo más probable es que no haya otro equipo con más potencial para hacer cosas grandes en los próximos tres años.

Los Medias Blancas también han tenido un invierno bastante movido. Los 18 meses de Rick Hahn como gerente general han sido fabulosos, tras éste haber añadido talento por todo el terreno de juego. Ver a un equipo de los Medias Blancas ahora con Adam LaRoche y el dominicano Melky Cabrera en el lineup, Jeff Samardzija en la rotación y David Robertson en la parte trasera del bullpen es ver a un club capaz de ganar la División Central de la Liga Americana.

Los Marlins definitivamente merecen estar en esta conversación. Cuando el propietario del equipo Jeffrey Loria firmó al cañonero Giancarlo Stanton a un contrato por 13 temporadas y US$325 millones, el directivo prometió armar un equipo competitivo alrededor del toletero.

Loria hizo justo eso y, en una serie de movimientos, puso a Dee Gordon enfrente de Stanton y a Michael Morse detrás de él en el orden al bate. Miami agregó al venezolano Martín Prado al cuadro interior, Mat Latos a la rotación y Aaron Crow al bullpen. Los Nacionales parecen ser el mejor equipo en el Este de la Liga Nacional, pero los Marlins no se quedan muy atrás.

Los Medias Rojas mejoraron dramáticamente. Los Azulejos y los Marineros también. Los Atléticos, Rays y Dodgers hicieron todos cambios importantes. Todos ellos están convencidos de que serán equipos competitivos.

Y ése es el panorama para Grandes Ligas en el 2015. Al menos 24 equipos creen que son lo suficientemente buenos como para llegar a la postemporada. La diferencia de talento entre las mejores 18 ó 20 escuadras es más discreta que nunca.

Aun así, ningún equipo hizo lo que San Diego logró este receso de campaña. Primero que nada, los Padres llamaron la atención de la gente - como lo hicieron los Marineros con la firma del dominicano Robinson Canó hace un año - y eso es importante.

Pero Preller hizo mucho más que eso. Prácticamente todo el béisbol tomó nota de lo que el GG hizo, y casi todos ellos quedaron sorprendidos con su manera agresiva de renovar un club que no clasifica para la postemporada en nueve años.

Otros - y seamos honestos acerca de esta parte- se han mostrado incrédulos acerca de la cantidad de talento que Preller mandó a otros equipos. A ellos, yo les diría lo siguiente: Están equivocados, 100% equivocados. Su misión era conseguir ligamayoristas y armar un equipo ganador en el terreno para el 2015. El ejecutivo podría haber tomado el camino fácil y hablado acerca de construir una base y apegarse a un plan de dos o tres años.

En cambio, Preller tomó el toro por los cuernos y, en un sorprendentemente corto período de tiempo, parece haber puesto a los Padres al mismo nivel que los Dodgers y Gigantes en cualquier conversación acerca del Oeste de la Liga Nacional. A la peor ofensiva del béisbol, el GG agregó a Matt Kemp, Justin Upton, Wil Myers, Derek Norris y Will Middlebrooks.

Preller convirtió a San Diego de un equipo sin pena ni gloria a un lineup que tiene el potencial de ser competitivo, especialmente si Middlebrooks y Myers finalmente dan ese salto que muchos escuchas han estado esperando.

Si la parte alta de la rotación -- Andrew Cashner, Tyson Ross e Ian Kennedy - puede merodear las 100 aperturas, los Padres serían lo suficientemente buenos para ganar el Oeste de la Nacional. San Diego también cuenta con Josh Johnson, quien podrá aportar si tiene una temporada sana y productiva, para colocar al club en un lugar privilegiado.

Por otro lado, los Padres ya están ahí. Han hecho más que simplemente añadir talento. Han añadido emoción y expectativas. Enhorabuena, San Diego. Algunos dirán que ganar el receso de temporada no significa mucho. Los Padres dirán que es el comienzo de todo lo que esperan lograr.