Marlins tienen todo para darle la pelea a Nacionales

Pese a todos los análisis, existe el detalle de los 162 juegos que deben disputarse en el calendario. También es algo excelente porque determina -- de una vez por todas -- cuáles son los mejores equipos.

Es evidente que son bastantes los que han coronado a los Nacionales.

Con Max Scherzer en la rotación y con todos los esfuerzos del gerente general, Mike Rizzo, es casi imposible no señalarlos como los favoritos no solo el título de la División Este de la Liga Nacional, sino también el banderín del Viejo Circuito. No cabe duda de que son una potencia. Pero no tienen nada garantizado.

Ese no sería el caso con los Marlins demostrando sus intenciones por medio del contrato de US$325 millones a Giancarlo Stanton y una serie de cambios astutos y contrataciones de agentes libres que reforzaron un impresionante núcleo joven que estuvo cerca de los .500 en ganados y perdidos hasta el 25 de agosto la temporada pasada, incluso cuando perdieron a su as cubano José Fernández a mediados de mayo.

Aunque Washington ganó la división con una ventaja de 17 juegos el año pasado, estarán en problemas si piensan que tienen el talento suficiente para ver el tiempo pasar hasta octubre. Miami se encuentra en una posición para estar en la contienda si Stanton puede ser un factor de comienzo a fin.

Esa sería la mayor interrogante porque Stanton no ha jugado más de 150 encuentros en una campaña. Pero el cañonero estará motivado a darle al dueño Jeffrey Loria y al gerente general Dan Jennings los mayores dividendos en su contrato récord, y en la temporada pasada demostró ser uno de los jugadores más productivos en la Gran Carpa.

Es cierto que muchos cuestionarán la tenacidad de Stanton luego de que su gran campaña del 2014 fue terminada luego de un bolazo en la cara el 11 de septiembre. Pero Jennings piensa que no habrá nada que preocuparse, ya que vio a Stanton sufrir un golpe similar durante unos Entrenamientos de Primavera cuando era un adolescente, y se recuperó de gran manera.

Si eso sucede, los Peces son muy capaces de darle a los capitalinos una pelea durante todo el año.

Como la mayoría en el béisbol, mencionarán el hecho de que los Marlins no comenzarán con una rotación tan fuerte como la de los Nacionales. Pero aquel sería el único aspecto que estarían en desventaja.

Aunque Washington tiene una profunda alineación llena de muchachos que han jugado juntos por un buen tiempo, superó a Miami por apenas 41 carreras el año pasado, terminando de tercero en la Liga Americana en carreras anotadas, mientras que los Marlins terminaron de séptimos. Y el piloto de los Nacionales tendrá que rediseñar un lineup después de la partida de Adam LaRoche, el líder en jonrones e impulsadas del equipo en el 2014. Ryan Zimmerman, quien promedió apenas 89 partidos en los últimos cuatro años, pasará a la inicial debido a sus problemas en el hombro y con sus lanzamientos.

Comparando la nueva alineación de los Marlins con la de los Nacionales es un poco difícil ver quién tiene la ventaja.

En la receptoría el venezolano Wilson Ramos, quien se está acercando al apogeo de su carrera, luce mejor que Jarrod Saltalamacchia, quien bateó .220. En la inicial, Zimmerman luce como una mejor alternativa sobre Michael Morse, aunque el nuevo integrante de los Peces tiene un OPS de .808 en su carrera y regresa a su ciudad natal con una oportunidad de alcanzar su potencial.

Dee Gordon, alguien que podría llegar a la 100 anotadas bateando antes de Stanton, es una mejor opción que el cubano Yunel Escobar en la intermedia, de igual manera que Ian Desmond luce mejor que el cubano Adeiny Hechavarría, quien batea sencillos y tiene una buena defensa. Anthony Rendón fue una invaluable pieza para Washington la temporada pasada jugando como intermedista y antesalista, sería una mejor pieza que el venezolano Martín Prado. Pero Prado ha sido convocado al Juego de Estrellas y podría producir bastantes dobles en el Marlins Park.

Pese a que el dominicano Marcell Ozuna (promedio de .269 y 23 jonrones) surgió como un excelente jugador, Denard Span tendría la ventaja en los jardines. Ambos enfrentan el reto de continuar con el éxito que vieron en el 2014 y establecerse como verdaderas potencias. Todos saben lo que puede hacer Stanton, quien opaca a Bryce Harper incluso si Harper (a sus 22 años de edad) jugó como en el 2012 cuando participó en el Juego de Estrellas.

Estos dos conjuntos simplemente son muy buenos.

La rotación de los Marlins no está a la altura de la de los Nacionales -- de hecho, ninguno de los otros 29 clubes -- pero el venezolano Henderson Alvares y Mat Latos son buenas presencias en la parte alta del grupo de abridores, y Tom Koehler, Jarred Cosart y David Phelps o Dan Haren -- si Miami puede convencerlo de que se una al equipo -- le brindan profundidad a este grupo. Si Fernández regresa con el nivel de antes, podría hacer de la rotación de los Peces una de las mejores en la Liga Nacional.

Los Nacionales ya no tienen la profundidad que tuvieron en el bullpen en los últimos años, y el bullpen detrás de Steve Cishek es un arma secreta de los Marlins. En cuanto a los managers se refiere, Miami está satisfecho con el trabajo de Mike Redmond. Ha hecho un gran trabajo en circunstancias difíciles en las últimas dos campañas, y no se critica cada movimiento como lo hacen con Williams. Redmond está listo para dar la cara como dirigente de un contendiente, y cuenta con un equipo que le puede dar esa oportunidad.

No se sorprendan si los Marlins hacen sudar a los Nacionales en el 2015.