Tras añadir su curva, Scherzer ha lucido dominante

Tras añadir su curva, Scherzer ha lucido dominante

El lanzador Max Scherzer es un buen ejemplo de que los aspectos que se deben valorar más en un pelotero son corazón, inteligencia y coraje.

Los D-backs lo eligieron de 11mo en el draft del 2006 por su potente brazo. Con solamente aquel dote pudo haber llegado a la Gran Carpa. De hecho, por eso fue que Scherzer hizo su debut de Grandes Ligas 11 meses después de firmar su contrato.

"A esas alturas era un lanzafuegos", señaló el dirigente de los Tigres, Brad Ausmus, el año pasado acerca de Scherzer.

Scherzer tiraba un cambio además de un slider que tuvo problemas en ubicar.

"Y por eso fue castigado".

En aquel entonces, había un hombre llamado Mike Rizzo trabajando con Arizona que estaba convencido de que la recta de Scherzer era apenas el comienzo. Estaba impresionado que Scherzer ya comprendía que necesitaba otros lanzamientos para que los bateadores no se concentraran solamente en su recta.

Y ahora llegamos a la actualidad.

Desde el 2006, Scherzer ha pulido el slider, refinó su cambio y desarrolló una recta que también es un lanzamiento de calidad. Su recta promedió 92.8 millas por hora la campaña pasada, pero la tiró un 55% de las veces en el 2014 -- la menor cantidad de su carrera, según FanGraphs.com. Cuando un oponente se para en la caja de bateo, ahora también debe pensar en su slider (13.6 por ciento), cambio (21 por ciento) y curva (10.3 por ciento).

La vida da vueltas. Rizzo, el hombre que eligió a Scherzer en el draft del 2006 como director de escuchas de los D-backs, ahora es el gerente general de los Nacionales. En adquirir a Scherzer del mercado de agentes libres y agregarlo a la parte alta de su rotación, el directivo está consciente de que cuenta con un lanzador talentoso e inteligente, un hombre curioso que tiene una meta incesante de ser el mejor.

En las últimas dos campañas, Scherzer ha conseguido foja de 39-8 y encabezó las Grandes Ligas en ponches. En aquel trecho también ocupó el sexto lugar en entradas lanzadas, promedio de sus oponentes y aperturas de calidad.

"Nunca piensa que ha conseguido su objetivo", señaló el coach de pitcheo de Detroit, Jeff Jones, acerca de Scherzer. "Siempre trata de mejorar. Cada sesión del bullpen es intensa. Siempre está enfocado. Quiere ser el mejor".

La manera en que Scherzer evolucionó de ser un sólido serpentinero a uno que lleva marca de 55-15 en los últimos tres años y a ser el ganador del Cy Young de la Liga Americana en el 2013 es un ejemplo de la diferencia entre alguien bueno y alguien excelente.

Continuó haciendo ajustes a su repertorio, se evaluó a sí mismo y buscó sus debilidades. El hecho de que demostró que no temía tratar algo nuevo, que siguió pensando que podía mejorar, es una gran muestra de lo que está hecho.

"Siempre debes evaluarte y encontrar maneras de llegar a otro nivel", explicó Scherzer la campaña pasada. "Debes autocriticarte y tratar de conseguir nuevas ideas, observar a otros jugadores. Nunca debes seguir el mismo. Como deportista profesional no debe ser así. Si no mejoras, empeoras. Esa es la realidad. Si decides que no quieres mejorar, ese es el momento en que empeoras".

Primero, fue el slider. Scherzer nunca paró de trabajar para mejorar la manera en que tenía la bola, su velocidad y el punto en que soltaba la bola. Cuando sintió que lo había perfeccionado, comenzó a trabajar en una curva. Para algunos, tres lanzamientos de calidad son suficiente.

Scherzer quería otra arma para emplear contra los bateadores zurdos. Tiró todo su repertorio contra bateadores derecho, pero solamente empleaba la recta y cambio contra los zurdos. Fue durante sesiones del bullpen con Jones que trató de tirar su slider con menos velocidad.

Luego con menos velocidad. Primero lucía un poco como un slider y un poco como una curva. Scherzer le quitó más velocidad y vio la pelota hacer que nunca había pensado.

"Jones", dijo el derecho después de una sesión del bullpen, "ya tengo una curva".

¿Cuál es la importancia de esto? Ahora Scherzer tiene tres lanzamientos -- recta, slider, cambio -- para enfrentar a bateadores derechos. Y también tiene tres -- recta, curva, cambio -- contra bateadores zurdos.

En el 2012, los oponentes zurdos de Scherzer batearon .292. En el 2013 y 2014, batearon .222 y .242. respectivamente.

"Había tres velocidades que debían respetar", indicó Scherzer. "Ahora deben protegerse de un lanzamiento que llega hacia ellos y uno que se aleja -- y una recta. Cambia todo por completo. Cada lanzamiento ahora es mejor".

Scherzer dijo que no comenzó a trabajar en una curva hasta que se sentía cómodo con su slider. Una vez que notó que el veterano Jake Peavy tiraba un slider y una curva, se fijó que la combinación le podía funcionar también.

"Así es que buenos pitchers se convierten en pitchers excepcionales", manifestó Ausmus. "Estaba con los Dodgers cuando Clayton Kershaw agregó un slider a su repertorio. De todas maneras iba a ser un buen lanzador, pero esa arma cambió la trayectoria de su carrera. Espero que haga lo mismo para Max con la curva".