Novatos de Boston se preparan para la vida en G.L.

CAMBRIDGE, Massachusetts-- Los equipos de Grandes Ligas invierten muchas horas con sus prospectos para pulir toda clase de facetas del juego de béisbol, desde batear y lanzar.

Pero hay mucho más que saber cuál es la base que se debe cubrir.

Hay que saber a quién hay que darle una propina en los juegos de visitante. Los asientos que le tocan a los novatos en el avión del equipo. Y, por favor, pensarlo mucho antes de colgar esa foto en Twitter.

"Es todo que uno no se pone a pensar, pero que se necesita saber", dijo el infielder Sean Coyle, un prospecto de 22 años de los Medias Rojas que pasó la pasada campaña con la sucursal de Double-A en Portland. "Es lo que realmente pasa cuando te suben a las mayores. Uno cree que se trata de una experiencia mágica, pero se requiere de arduo trabajo".

Para aprender todo esto, los Medias Rojas enviaron a sus prospectos a Harvard esta semana, no para sentarse en un aula. La universidad cuenta con una burbuja en su centenario estadio de fútbol americano donde se puede entrenar. Los peloteros pudieron correr, soltar el brazo y estirar los músculos bajo el domo que les protegía del invierno de Boston.

También pudieron escuchar el mensaje del mánager John Farrell y otros coaches de los Medias Rojas, tomando apunte sobre lo que deben esperar en caso que reciban el llamado de que han sido ascendidos al equipo grande. Otros que intervinieron fueron el gerente general Ben Cherington y el director ejecutivo Sam Kennedy; el personal médico y de relaciones públicas; los empleados del camerino y el encargado de planificar los viajes. Jugadores veteranos evocaron sus vivencias.

El lanzador zurdo Brian Johnson dijo que la mayor parte de las recomendaciones que recibieron eran de sentido común, pero que fue útil escuchar a gente que ha tenido la experiencia.

Entre lo que consideró más destacado fue escuchar al retirado receptor Jason Varitek, ex capitán de los Medias Rojas, sobre cómo se preparaba para los partidos.

Johnson, quien acumuló foja de 13-3 en dos niveles de las menores el año pasado, dijo que el mensaje a los jugadores fue que se consideraran como los responsables del manejo administrativo de su propia compañía.

"Me represento a mí mismo, a mis padres, a mi familia", dijo. "Puedo echarlo a perder todo oprimiendo la tecla de enviar".

El curso incluyó un par de entrenamientos de béisbol al día, pero también una visita al Jimmy Fund, una fundación de caridad en la lucha contra el cáncer que lleva mucho tiempo afiliada con los Medias Rojas. Y acudieron a una escuela para pintar murales.

Diez jugadores participaron del curso. Uno de ellos fue Rusney Castillo, el cubano de 27 años que desertó de la isla y jugó 10 partidos con los Medias Rojas en septiembre pasado. También estuvo el prometedor novato Mookie Betts.

Ben Crockett, el director de formación de peloteros de los Medias Rojas, señaló que incluso los jugadores que ya han debutado en las mayores pueden beneficiarse de las canchas.

"Quizás hay algo que vieron y no se atrevieron preguntar por ser novatos", dijo Crockett. "Esto ofrece un ambiente prudente para eso".

Crockett añadió que el objetivo es ayudar a que los jugadores "se enfoquen en lo más que se puede en las cosas que pueden tener control en el terreno".

Los Medias Rojas llevan 10 años organizando las sesiones con sus prospectos, pero ahora revisten más importancia debido a la proliferación de las redes sociales, que pueden ocasionar otra clase de problemas. Otros equipos realizan sesiones similares, siguiendo el ejemplo de un programa concebido por Grandes Ligas.

Blake Swihart, un receptor de 22 años, pasó la mayor parte de la pasada temporada en Doble-A y ha sido señalado como el principal prospecto de los Medias Rojas. Dijo que a los jugadores se les recordó que ser parte del equipo conlleva una responsabilidad.

"A donde vayas en la ciudad, la gente te va a reconocer", dijo. "Todos sabemos lo bueno y lo malo. Hay que ser un profesional".