Kris Bryant luce preparado para Grandes Ligas ya

Felices fiestas, Kris Bryant.

Bryant es quizás el mejor prospecto de todo el béisbol ahora mismo. El joven también podría beneficiarse inmediatamente de la firma del zurdo Jon Lester con los Cachorros.

Tener a Joe Maddon cerca también le caerá bastante bien al antesalista de 22 años de edad.

Cuando los Cachorros contrataron como manager a Maddon a finales de octubre, despidieron a Rick Rentería cuando todavía le faltaban dos años de contrato. No fue una decisión fácil para Theo Epstein, pero era lo más correcto, dado el objetivo de la franquicia de ganar ahora y el impresionante historial que Maddon tiene con jugadores jóvenes.

Desde el primer día, Maddon dejó en claro que los años de desarrollo de los Cachorros -- también conocidos como la "era Luis Valbuena" -- habían terminado. El objetivo ahora es competir y llegar a la postemporada, hablando del futuro inmediato, no a largo plazo. El pacto de seis años y US$155 millones de Lester inmediatamente aumentó las expectativas, tanto a largo plazo como para el 2015. Después de todo, Epstein, un chico citadino, estaba dispuesto a hacer hasta lo imposible por traer a los Cachorros a su viejo amigo de Boston.

La decisión de elegir a Bryant con la segunda selección general en el draft del 2013 fue algo sorpresiva, ya que muchos esperaban que los Cachorros escogieran a cualquiera de los lanzadores que los Astros no seleccionaran entre Mark Appel y Jonathan Gray. La selección de Bryant ahora luce como una inteligente maniobra como aquella en Boston que Epstein, Jed Hoyer y Jason McLeod hicieron al elegir al campocorto de Arizona State Dustin Pedroia con su selección de la segunda ronda en 2004.

Desde su debut como profesional, Bryant impactó con su poderoso bate y no ha parado desde entonces. En un trecho de 174 juegos desde el nivel novato en la Liga de Arizona hasta Triple-A Iowa, Bryant ha bateado para .327 con un OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de 1.095. Sus 52 jonrones incluyen 43 en 492 turnos al bate la campaña pasada, todos con Iowa o Doble-A Tennessee.

A nadie le sorprendería si Bryant amenazara con romper el récord de 49 vuelacercas de Mark McGwire como novato. Pero para hacerlo, el joven tendrá que estar en el roster del equipo grande, y ésa es la única área en la que uno puede cuestionar la forma en que los Cachorros manejan al joven prospecto.

Después de arrasar al bate en la Liga de la Costa del Pacífico, Bryant no fue ascendido al equipo grande en septiembre pasado. Esencialmente fue enviado a su casa en Las Vegas para entrenar en la jaula de bateo que él mismo acondicionó, y prepararse para lo que viniera.

Desde que se convirtió en JMV de la Liga Otoñal de Arizona en el 2013, los Cachorros no pudieron encontrarle un lugar productivo a Bryant para jugar este invierno, por lo que el joven ha entrenado por su cuenta - esperando su primer día de entrenamientos primaverales en Mesa, Arizona.

La directiva de los Cachorros tiene planeada la llegada de Bryant a Chicago en algún momento después del Día Inaugural de la próxima temporada. Mantenerlo en Iowa por un par de semanas asegurará que no pase de 172 días de servicio, lo que significaría que los Cachorros controlarían sus derechos hasta el 2021, no el 2020. Y al mantenerlo en Iowa por los primeros dos meses, podrían retrasar el comienzo de sus derechos de arbitraje hasta después del 2018, no el 2017. Es inteligente preocuparse por ese tipo de detalles, ya que entre menos le paguen los Cachorros a Bryant, más flexibilidad económica tendrán para armar el roster alrededor de él.

Pero, ¿puede todavía ese tipo de detalles ser una influencia?

¿Qué pasa si envías a Bryant a Triple-A en abril, lo llamas al equipo grande a principios de junio y luego terminas ganando 86 u 87 juegos, uno o dos menos de los que debiste haber ganado para avanzar a la postemporada? ¿Puedes tomar ese riesgo?

No, no puedes. Si Bryant está sano y en forma en los entrenamientos primaverales, el muchacho tiene que estar en el lineup titular para el Día Inaugural.

Con Tampa Bay, Maddon vio a sus Rays del 2008 comenzar con marca de 5-5 antes de subir a Evan Longoria, cuya agencia libre para entonces había sido retrasada un año. Resultó que eso no cambió absolutamente nada, ya que el equipo tuvo una temporada para el recuerdo tras ganar el banderín divisional, pero todavía el 15 de septiembre estaban empatados con los Medias Rojas de Boston por la cima del Este de la Liga Americana. ¿Qué tal si se hubieran perdido la postemporada por un solo juego?

Bryant necesita estar ahí desde el arranque, siempre y cuando tenga una sólida pretemporada. Pero este muchacho es un caso especial, y podemos decir lo mismo de las firmas de Maddon y Lester.