Los Rockies no se ven dispuestos a desmantelarse

Hay mucha tentación para el gerente general de los Rockies, Jeff Bridich, quien se encuentra en su primer año en el puesto.

El ejecutivo ve a los Dodgers, campeones del Oeste de la Liga Nacional los últimos dos años, rehaciendo su lineup, mejorando su defensa por el medio del cuadro y trayendo profundidad veterana para la rotación.

Su amigo A.J. Preller, nuevo GG de los Padres, ha agregado a peloteros de la talla de Wil Myers, Justin Upton y Matt Kemp con la esperanza de impulsar una ofensiva que viene de anotar la segunda menor cantidad de carreras en la Liga Nacional en los últimos 40 años.

Hasta los Diamondbacks han llamado la atención, firmando al toletero cubano Yasmany Tomás a un contrato de seis años y US$68.5 millones, el mayor impacto en la historia de la franquicia.

Los Gigantes no han hecho mucho, pero vaya, nadie cuestiona a un equipo que ha ganado tres de las últimas cinco Series Mundiales. ¿Y los Rockies? Bueno, han firmado al infielder Daniel Descalso y han agregado par de brazos a nivel de liga menor. También perdieron vía la agencia libre al jardinero Michael Cuddyer, al relevista Matt Belisle y al abridor Brett Anderson.

Hay una tentación para hacer movimientos de impacto por el solo hecho de llamar la atención.

"Cuando ves toda la actividad, es intrigante e interesante de ver", dijo Bridich.

Pero la realidad es que cualquier maniobra tiene que tener un objetivo, en vez de ser una pura reacción.

"Siempre me recuerdo a mí mismo y a otras personas que cuando tuvimos salud el año pasado, contábamos con un buen equipo", dijo Bridich. "No es nuestra intención darle una vuelta entera al roster. Vamos a seguir con nuestro plan".

Eso no significa que los Rockies no estén dispuestos a hacer cambios. Por primera vez, están demostrando una disposición para hablar del interés que puedan tener otros equipos en el venezolano Carlos González y Troy Tulowitzki. Organizaciones como los Mets y los Atléticos han preguntado por ellos.

Sin embargo, dichos clubes quieren negociar. Quieren pagar poco por estelares que vienen de temporadas acortadas por las lesiones. Pero Colorado no busca simplemente cortar nómina. Si los Rockies van a ceder a uno de sus piedras angulares, van a querer bastante valor a cambio.

Y Colorado también está dispuesto a pensar que el 2014, cuando el equipo encabezó las Grandes Ligas con 26 estadías colectivas en la lista de lesionados, fue una anomalía.

Fueron jugadores clave que se vieron fuera de acción. Cada integrante del lineup del Día Inaugural, con la excepción del segunda base DJ LeMahieu y el jardinero central Charlie Blackmon.

El venezolano Jhoulys Chacín y Tyler Chatwood no sólo abrieron la campaña en la lista de incapacitados, sino que ambos volvieron a ausentarse luego de recuperarse en un principio. Otros dos abridores, Anderson y Jordan Lyles, también estuvieron en la lista de incapacitados en un momento.

Para el 20 de mayo, los Rockies estaban a dos juegos del primer lugar de su división. Pero las lesiones acabaron con el roster de un equipo que perdió 16 de sus siguientes 19 encuentros a partir del 21 de mayo y 76 de sus últimos 116 partidos de la temporada.

La temporada sí les brindó oportunidades a jóvenes como Corey Dickerson y Tyler Matzek.

Ahora bien, Bridich sabe que la rotación de los Rockies necesita reforzarse. Ha habido rumores de que Colorado buscaría negociar con agentes libres como Kyle Kendrick, el dominicano Roberto Hernández y Kevin Correia.

Pero nada es más importante en Denver que la salud de Tulowitzki y González. Son verdaderas estrellas-cuando juegan.

Tulowitzki, de 30 años de edad, ha sido convocado a cuatro de los últimos cinco Juegos de Estrellas. Ha ganado dos Guantes de Oro y dos Bates de Plata. Las lesiones lo limitaron a 91 juegos en el 2014 y, en las últimas tres campañas, Tulowitzki ha participado en apenas 264 encuentros.

González, de 29, ha sido convocado a dos Juegos de Estrellas, ganó un título de bateo en el 2010 y lleva tres Guantes de Oro. Dos veces se ausentó por lesión la temporada pasada y sólo jugó en 70 choques. En las últimas dos campañas, ha disputado solamente 180 encuentros.

Ambos se operaron.

Ambos empiezan programas de rehabilitación.

Sin embargo, se espera que ambos estén listos para el Día Inaugural.

Los Rockies ven a Tulowitzki y González como pilares de cualquier éxito que puedan tener.

Por eso Biddich no se ve dispuesto a desmantelar el roster. Escucha propuestas de otros equipos y espera las que considere justas. Pero ha hallado que la mayoría de sus colegas quiere aprovecharse de las frustraciones de los Rockies y su campaña de 96 derrotas. Hasta ahora, Biddich ha sabido decir que no.

En este invierno, Biddich ve potencial para los Rockies del 2015. Y quiere ver los resultados la próxima temporada.