Steven Moya esperará con paciencia su oportunidad

Steven Moya esperará con paciencia su oportunidad

DETROIT -- Hace un año en liga menor de los Tigres, el puertorriqueño Steven Moya despejó varias interrogantes. Ahora el mismo jardinero está impresionado con lo rápido que todo ha sucedido.

"Fue una temporada llena de bendiciones", manifestó Moya a comienzos del mes. "Le agradezco a Dios ese año que tuve".

Su próximo paso, un ascenso al equipo grande, posiblemente tome más tiempo. Si no había practicado paciencia antes, ahora deberá tenerla con la llegada del cubano Yoenis Céspedes a Detroit.

"A estas alturas se le hará un poco más difícil subir a las Grandes Ligas", dijo el gerente general de los Felinos, Dave Dombrowksi, "pero uno nunca sabe lo que puede pasar. Definitivamente ya no hay motivo para apresurar su desarrollo".

Moya, calificado por MLB.com como el cuarto mejor prospecto de los Tigres, está satisfecho con el plan. Pasó la campaña del 2014 aprendiendo a observar la estrategia de los lanzadores contra él. Trata de no preocuparse mucho de los planes que tiene el equipo.

El jardinero de 23 años de edad prácticamente jugó sin descanso desde los Entrenamientos de Primavera en febrero hasta el final de la Liga Otoñal de Arizona a finales de noviembre.

En ese trecho pegó 40 jonrones -- 35 en Doble-A Erie para llevarse el premio al Jugador Más Valioso, antes de dar otros cinco en la Liga Otoñal de Arizona para ser elegido como uno de los mejores prospectos del torneo.

Contando la pretemporada, Moya agotó 634 turnos. No son solamente más de los que tuvo en cualquier otra temporada como profesional, sino que también fueron más que su total de los dos años anteriores, debido en parte a las lesiones.

Fueron 634 oportunidades para enfrentar a los lanzadores, sin incluir bases por bolas. Eso es bastante tiempo para aprender cómo los pitchers cambian su estrategia y, de esa manera, sus estadísticas mejoraron.

Y Moya indicó que ésa fue su lección más importante.

"Aprendí que puedo controlar el juego un poco más", dijo el joven. "Eso no quiere decir que pueda hacer lo que quiera, pero puedo enfocarme y ejecutar lo que quiero hacer si soy agresivo y tengo paciencia. Suena un poco extraño, pero si te enfocas puedes hacer ambas cosas".

Si no ocurre nada inesperado, Moya tendrá más tiempo para trabajar en eso en Triple-A Toledo desde abril próximo. Se presentará a los Entrenamientos de Primavera antes de que los jugadores de posición lleguen a finales de febrero, porque este invierno ha estado con su esposa en Lakeland, Florida entrenando en las instalaciones del equipo. Ya está bateando y haciendo tiros tras un breve descanso.

Antes de la llegada de Céspedes, Moya dijo que su meta era ser parte del equipo grande para el Día Inaugural. Ahora eso no sería posible, pero con Céspedes en camino a la agencia libre el próximo invierno, la oportunidad de Moya estaría cerca.

"Si quieren que juegue en Triple-A, lo haré", dijo el guardabosque. "Solamente seguiré trabajando. Continuaré haciendo mi trabajo. Las cosas se resolverán por sí solas. Al comienzo de este año, al comienzo de los Entrenamientos de Primavera, no sabía que todo esto sucedería. Pero todo ocurrió con la voluntad de Dios, y seguirá siendo así. Solamente continuaré bateando y rezando por que todo salga bien".