Friedman ya comienza a imponer su sello en Dodgers

SAN DIEGO - En tan sólo unas horas los Dodgers le dieron otra cara a su roster. Matt Kemp, Dee Gordon y el dominicano Hanley Ramírez ya no están, o al menos están cerca de partir.

Conozcan a los nuevos Dodgers. El cubano Yasmani Grandal es el receptor, Howie Kendrick es el segunda base. El veterano Jimmy Rollins está cerca de convertirse en el nuevo shortstop.

Brandon McCarthy también está ceca de unirse a la rotación. Ah, y el prospecto de los Dodgers Joc Pederson parece ser el sucesor de Kemp en el jardín central.

Sí, fueron cambios de mucho impacto para un equipo que ganó 94 juegos y el banderín del Oeste de la Liga Nacional la pasada campaña.

Quizás este sea un buen momento para recordarle a los fanáticos de los Dodgers que confíen en el proceso. El historial de Andrew Friedman es bastante respetable. Se encuentra entre los ejecutivos más inteligentes e innovadores del béisbol. Desde que fue contratado como el presidente de operaciones de béisbol por los Dodgers en octubre, Friedman se ha rodeado de gente creativa y competente.

Friedman arrancó este receso de temporada diciendo que quería solucionar el problema de exceso de jardineros y mejorar las posiciones del campo corto y la receptoría además de la rotación. Ya logró hacer todo eso, y se espera que haga más movimientos.

He aquí como todo inició. Friedman comenzó enviando a Gordon y sus 64 bases robadas a los Marlins por un grupo de jugadores, incluyendo el aclamado prospecto de pitcheo Andrew Heaney. Inmediatamente después envió a Heaney a los Angelinos por Kendrick. Pero Friedman no paró ahí. Llegó a un acuerdo para adquirir a Rollins. Friedman luego envió a Kemp a los Padres en un cambio que involucró a cinco peloteros y que trajo a Grandal a los Dodgers.

Para cuando Friedman terminó de mover todas sus fichas -- bueno, aún no ha terminado del todo -- los Dodgers se habían convertido en un equipo más joven y estaban preparados para hacer más movimientos. Grandal tiene 26 años de edad. Pederson 22. Además, el shortstop Corey Seager, de 20 años, el prospecto No. 1 de los Dodgers, figura en el plan.

El llamado de Seager al equipo grande tendría que esperar si el pacto con Rollins se hace oficial. Pero el plan es que el jovencito sea el campocorto titular de los Dodgers a más tardar para el Día Inaugural del 2016.

Peloteros jóvenes como Pederson y Seager son cruciales para permitirle a los equipos poder controlar su nómina. En el caso de los Dodgers, los azules podrían ahorrarse el dinero suficiente como para firmar a dos lanzadores abridores, incluyendo a McCarthy.

"Siento que hemos mejorado al equipo", expresó Friedman.

Friedman se refería solamente al pacto de Gordon, el único que había anunciado oficialmente hasta la tarde del jueves. McCarthy es una firma lógica ya que el derecho encaja perfectamente en la rotación detrás de Clayton Kershaw, Zack Greinke y Hyun-Jin Ryu.

Tras haber enviado al derecho Dan Haren a los Marlins en el cambio de Gordon, los Dodgers podrían estar en busca de otro abridor.

¿James Shields? El diestro también podría estar en la mira de los azules, especialmente después de la flexibilidad económica que obtuvieron al enviar a Kemp a San Diego.

Los Dodgers ya cuentan con una rotación bastante respetable. Pero si agregan a McCarthy y a Shields se convertiría en una de las mejores de todo el béisbol.

Rollins es una adición interesante para los Dodgers. Tiene 36 años de edad y está por entrar en su último año de contrato. La presencia de Rollins le permitirá a Seager al menos arrancar la temporada del 2015 en ligas menores.

Rollins todavía es considerado uno de los mejores campocortos del béisbol. En una temporada 2014 que estuvo lejos de ser su mejor año, el veterano se las arregló para conectar 22 dobles, 17 jonrones, robarse 28 bases y terminar con un OPS de .717.

Puesto que los Dodgers son un equipo económicamente muy capaz, algunos fanáticos pensaron que Friedman optaría por derrochar dinero para adquirir a peloteros de categoría. En cambio, el directivo le ha permitido a la franquicia reorientar su poder adquisitivo.

La magia de Friedman durante los nueve años al mando de los Rays fue su don para entender que la construcción de un roster es un arte tanto como una ciencia. El directivo obtuvo grandes contribuciones del cubano Yunel Escobar, el dominicano Fernando Rodney, James Loney y otros que fueron adquiridos por el club a un precio ganga.

Entre el 2008 y el 2014, Tampa Bay promedió 90 victorias por temporada. Sólo los Yankees, Angelinos y Cardenales ganaron más juegos. Los Rays lograron todo eso con una de las cinco nóminas más bajas del béisbol en cada campaña excepto una.

Friedman tendrá más dinero para gastar con los Dodgers, pero sigue firme en usar esa misma disciplina que adaptó con los Rays para aplicarla en un mercado más grande.

A Friedman podría tomarle uno o dos años para imponer su sello. Este es el inicio de una nueva era para los Dodgers. Disfruten la diversión, fanáticos de los Dodgers. Este muchacho hará las cosas bien.