Hart está empleando su fórmula probada en Atlanta

Hace 21 años, los Indios de Cleveland estaban a punto de inaugurar su nuevo estadio, el Jacobs Field, y tenían un equipo joven en la cúspide de competir. El gerente general de la Tribu en aquel entonces, John Hart, decidió completar su roster con dos veteranos: el serpentinero Dennis Martínez y el futuro Salón de la Fama Eddie Murray.

Hart ahora se encuentra en una situación similar, ya que está remodelando un equipo de los Bravos que no gana una serie de postemporada desde el 2001.

Hart está consciente de que los Bravos podrían ser un equipo contendiente en el 2015. Pero quizás la meta más importante - y más realista - para el nuevo presidente de operaciones de béisbol del Atlanta sea armar un roster capaz de llegar a la Serie Mundial en el 2017, cuando el club se mude al nuevo SunTrust Park.

Para sorpresa de nadie en la industria, Hart no ha demorado en dejar su huella en los Bravos. Envió a Tommy LaStella a los Cachorros a cambio del relevista dominicano Arodys Vizcaíno. Luego mandó a Jason Heyward y a Jordan Walden a San Luis por Shelby Miller y el prospecto de pitcheo Tyrell Jenkins. Y el miércoles, firmó por un año al pitcher Jim Johnson y por cuatro años y US$44 millones al guardabosque Nick Markakis.

No obstante, a la víspera de las Reuniones Invernales, Hart sabe que aún le queda mucho por hacer.

"Hay una deficiencia en nuestro sistema", dijo el ejecutivo. "No tenemos jugadores jóvenes de impacto en camino. Estamos un poco maniatados y creo que en eso recae el balance que estoy tratando de hallar a medida que procedemos. ¿Qué tanto énfasis ponemos en el 2015 y el 2016 sabiendo que el 2017 [está a la vuelta de la esquina]? Quiero ganar y competir y considero que tenemos un equipo que con un ajuste o dos, puede dar la pelea. A la vez, uno se mantiene atento a negocios que quizás no sean populares ahora, pero a la larga".

Ahora mismo, Hart está evaluando un mercado y un deporte que han cambiando bastante desde que la última vez que fue ejecutivo de un club de Grandes Ligas. Pero lo que sigue igual es la importancia de hacer buenas evaluaciones y saber asignarles un valor a los jugadores.

"Es cuestión de adquirir a buenos peloteros y tener gente capacitada trabajando contigo", dijo Hart. "Se trata de armar un equipo. Son las mismas cosas que siempre me han atraído de este trabajo".

Se puede decir que Hart ya sabe qué conlleva construir un club que se espera sea digno de un estadio bajo construcción. Pero esta vez, tiene más ojos sobre él.

"En Cleveland no había expectativas", recuerda Hart. "Pasamos desapercibidos. Aquí las cosas son distintas y estoy consciente de ello. Queremos poner un equipo competitivo sobre el terreno el próximo año. Pero a la vez, sabemos que por ahí viene el 2017".