Cashman: "Cualquier cosa puede pasar con A-Rod"

NUEVA YORK-- Entre más se acercan las prácticas de primavera es más evidente que Álex Rodríguez tendrá que demostrar que puede jugar en la antesala de los Yanquis de Nueva York luego de un año de inactividad.

"No sé qué esperar de Álex. Puede ser cualquier cosa", dijo el viernes el gerente general del equipo, Brian Cashman, en una conferencia telefónica con periodistas.

Rodríguez, ganador de tres premios al Jugador Más Valioso, fue suspendido la campaña pasada por violar la política de Grandes Ligas sobre drogas y el contrato de trabajo. Los Yanquis aún le deben 61 millones de dólares correspondientes a las tres últimas campañas de su contrato.

Chase Headley asumió la titularidad a su llegada de los Padres de San Diego en julio y parece probable que salga en el periodo de la agencia libre. Cuando Cashman hizo referencia a los posibles antesalistas mencionó al venezolano Martín Prado, quien también llegó a mediados de la campaña, pero no dijo el nombre de Rodríguez.

Cashman dijo: "Evitaré escribir su nombre" y añadió que tiene problemas para responder preguntas en torno a él "y ser honesto y diplomático al mismo tiempo".

"El mejor escenario es que pueda estar en mitad del orden al bate y que pueda jugar en la antesala cuando lo necesites, si no es que todo el tiempo, y que sea productivo bateando a mitad del orden", dijo Cashman. "Pero al mismo tiempo, lo peor que podría pasar es que ya no pueda jugar en la tercera base y que no sea productivo al bate y tengas que buscarle un lugar, ya sea como bateador designado o como titular en alguna posición o en la tercera".

Rodríguez cumple 40 años el 27 de julio y no ha jugado una campaña completa desde 2007 debido a lesiones en las piernas, operaciones en las caderas y la prolongada suspensión.

"No sé en qué parte del espectro vamos a caer", indicó Cashman. "Lo sabremos en el momento en que estemos en las prácticas. Ya se está quitando el óxido y llegará en gran forma, suele estar así".

Rodríguez aceptó en 2009 que usó drogas para mejorar su desempeño de 2001 a 2003 cuando militaba en los Rangers de Texas pero varias veces ha negado que las usara desde que llegó a Yanquis. Cuando investigadores le garantizaron inmunidad dijo que usó sustancias prohibidas a fines de 2010 y octubre de 2012 que le suministró Anthony Bosch, de acuerdo por documentos de la DEA que el gobierno entregó a abogados defensores. Bosch era propietario de la clínica Biogenesis, con sede en Coral Gables.