Al GG Billy Beane no le da miedo arriesgarse

Si te estás preguntando qué tiene en mente Billy Beane para los Atléticos, no pierdas tu tiempo.

Este no es un canje fácil de comprender. Por otro lado, es justo por eso que da gusto ver a los Atléticos trabajar. En algún momento de al Día Inaugural, de seguro entenderemos mejor la visión de Beane para su club.

Podemos suponer que Beane no tenía intenciones de canjear a Josh Donaldson, quien representa todo lo que se le admira a los Atléticos y a su gerente general.

Cuando Beane adquirió a Donaldson de los Cachorros como parte de un canje de seis jugadores, nadie se inmutó. Se trataba de un receptor de liga menor que terminaría convirtiéndose en el mejor tercera base en Grandes Ligas en cuanto a la defensa se refiere.

Donaldson llegó a representar el vigor y el fuego competitivo de tres equipos que llegaron a la postemporada de forma consecutiva. Dado que le faltan cuatro años para convertirse en agente libre y lo mucho que ha producido, algunas personas pensábamos que Donaldson era que único jugador de quien Beane definitivamente no se desprendería.

Por otro lado, existe un motivo por el cual Beane sostiene tantas conversaciones. Simplemente está dispuesto a escuchar cuanta oferta se le haga. Mantiene una actitud fría y práctica a la hora de armar su roster. Nadie es intocable.

Por lo tanto, cuando el gerente general de los Azulejos, Alex Anthopoulos, indagó varias veces acerca de Donaldson, Beane esencialmente retó a su homólogo a hacerle una oferta irresistible.

Eso fue justo lo que Anthopoulos hizo.

A cambio de Donaldson, Beane recibió al tercera base de 24 años de edad Brett Lawrie, quien ha sido productivo, pero propenso a lesionarse. En las últimas tres temporadas, ha promediado apenas 101 juegos. Los Atléticos también obtuvieron a dos pitchers listos para la Gran Carpa - el diestro Kendall Graveman y el zurdo Sean Nolin. Y para asegurarse de que Beane accediera al cambio, Anthopoulos incluyó el torpedero venezolano Franklin Barreto, de 18 años de edad.

Oakland vio agotada su profundidad esta temporada tras los canjes por Samardzija y Jon Lester. Por lo tanto, Beane iba a exigir prospectos en cualquier negocio que hiciera.

¿Habrán dado los Atléticos un paso hacia atrás? Sí. Lawrie no es tan buen jugador como Donaldson. Pero los otros tres muchachos le dan a Oakland profundidad y quizás la oportunidad de hacer otros movimientos. Por lo tanto, Beane tomará el cambio como una mejora en general.

Simplemente no se sabe. Los Atléticos harán más movimientos. En lo que va de la temporada baja, Beane ya firmó al bateador designado Billy Butler como agente libre y adquirió al inicialista Ike Davis. Entre sus opciones para la primera base están Brandon Moss, Davis, Nate Freiman y Stephen Vogt. Se trata de una gran profundidad para un equipo que cuenta con un bateador designado de tiempo completo y tiene bastantes opciones para los jardines.

El propio Beane quizás no sepa cómo se van a dar las cosas. Simplemente le asigna un valor a cada jugador y supone que lo puede cambiar para llenar huecos.

Lawrie es ahora el antesalista titular de Oakland. Por lo tanto, aun después de desprenderse de su mejor jugador, Beane probablemente cuente con un equipo capaz de dar la pelea ahora mismo.

Los Atléticos aún necesitan agregar a un campocorto y una vez que Beane lo haga, Oakland podría ser capaz de llegar a la postemporada por cuarto año consecutivo. O quizás no lo sea.

Hace tres años, Beane se desprendió de tres pitchers estelares y anunció que Oakland estaba reconstruyendo con el fin de hacer otra puja por la Serie Mundial. El proceso no demoró. Los Atléticos ganaron el primero de dos títulos consecutivos en el Oeste de la Liga Americana en el 2012 y batallaron con los Tigres en cinco juegos en la Serie Divisional.

Tras adquirir a Samardzija y Lester durante la temporada, Oakland parecía tener una rotación capaz de llevar al equipo a la Serie Mundial. Ese no fue el caso, entonces Beane sigue trabajando. Una vez más está reelaborando su roster y de seguro se avecinan más cambios.

Independientemente de quién salga ganando o perdiendo en estos movimientos, Oakland hace que el invierno sea más interesante.