Con Seagar para rato, futuro de Seattle luce brillante

Hace un año, los Marineros dejaron bien claro que pretendían ser un factor en la batalla por un lugar en la postemporada, tras firmar al intermedista dominicano Robinson Canó por diez años y US$240 millones y al cerrador dominicano Fernando Rodney por dos campañas y US$14 millones vía la agencia libre.

Y tras haberse quedado a una victoria de jugar en octubre, este receso de temporada se ha hablado mucho acerca de que Seattle busca a un cañonero derecho para ocupar la parte gruesa de un lineup con poderío mayormente zurdo.

A pesar de estar enfocados en una mentalidad de "ganar ahora", los Marineros no han perdido de vista su mantra tradicional.

Ejemplo de ello es el pacto pendiente por siete años y US$100 millones con el antesalista Kyle Seager, el cual pondrá a Seager junto a Mike Trout, Buster Posey y Freddie Freeman como los únicos peloteros en firmar contratos de US$100 millones en el primer año de su elegibilidad para arbitraje salarial.

El pacto de Seager lo convertiría en el tercer jugador mejor pagado en el club, sólo detrás del venezolano Félix Hernández, a quien le restan cinco años por jugar de su extensión por siete temporadas y US$175 millones que firmó previo al 2013.

También lo coloca como la piedra angular del núcleo de jugadores jóvenes de posición que los Marineros han venido trabajando para desarrollar en su sistema.

Realmente no era un prospecto cotizado. Fue seleccionado en la tercera ronda del draft desde Carolina del Norte en 2009, pero en la lista de prospectos de los Marineros al siguiente invierno, se le consideraba un jugador con potencial, pero no con tanto como a los otros 19 jugadores de posición en el sistema de Seattle, incluyendo su compañero en Carolina del Norte y la primera selección del draft del 2009 Dustin Ackley.

Ackley ha respondido bastante bien, tras hacer el ajuste desde la intermedia al jardín izquierdo, pero Seager ha sido el que más ha destacado por encima de Ackley y todos los demás en el sistema de Seattle.

Se ha convertido en la imagen de los peloteros ofensivos que los Marineros han firmado y/o desarrollado. Se trata del joven pelotero que recibió un millonario contrato, el prospecto en crecimiento quien junto a Canó y Hernández conformará lo que los Marineros sienten será visto como un monstruo de tres cabezas que eventualmente los guíe a ganar el primer título de Serie Mundial en la historia de los Marineros.

Mientras que registró un promedio de bateo de .268 el año pasado, Seager encabezó a los Marineros con 25 jonrones y 96 carreras remolcadas. Fue convocado al Juego de Estrellas por la Liga Americana. Y se adjudicó el Guante de Oro por sus habilidades defensivas en la antesala.

El chico es el orgullo de un núcleo de peloteros jóvenes hechos en casa que incluye a los jardines Ackley, Michael Saunders y James Jones, al cátcher Mike Zunino, y al shortstop Brad Miller.

Pero también es un bateador zurdo, igual que Canó, Ackley, Saunders, Jones y Miller.

Es por eso que los Marineros están en busca de ese bateador derecho, y aunque se sienten cómodos con Cano bateando de tercero y Seager de quinto, saben bien que necesitan a un cañonero derecho que logre producir más que el toletero zurdo cubano Kendrys Morales y Corey Hart.

Los 4to bates de los Marineros ocuparon el 28vo lugar en Grandes Ligas en carreras producidas (85) y anotadas (63), y ocuparon el sótano en promedio de bateo (.218), promedio de embasarse (.295) y de slugging (.352). Y eso fue a pesar de 40 juegos en los que Seager llenó ese hueco y produjo nueve de los 19 cuadrangulares, 30 carreras remolcadas y 19 carreras anotadas del total del club en ese puesto mientras bateo para .293.

Las opciones en el mercado ahora mismo son el cañonero dominicano Nelson Cruz y su compatriota Melky Cabrera, además de Justin Upton, el cubano Yoenis Céspedes y Matt Kemp como potenciales fichas de cambio.

¿Serán los Marineros capaces de adquirir a cualquiera de estos bates de peso este invierno?

Muy pronto lo sabremos.

Lo que sí sabemos es que Seager no irá a ninguna parte.

El muchacho es parte del presente de los Marineros, y con el pacto que debería hacerse oficial a principios de la próxima semana una vez aprobado el examen físico de rutina, el joven también será parte del futuro en Seattle.