Santiago y otros participaron en una ceremonia del té

Santiago y otros participaron en una ceremonia del té

TOKIO - Un día después de llegar a Tokio desde Osaka en un tren bala, los ligamayoristas Dexter Fowler, Randy Choate y Héctor Santiago participaron en una tradicional ceremonia japonesa del té el viernes.

Luego de pasear por un jardín con estatuas budistas y árboles espectacularmente cuidados, al trío de peloteros que representan Major League Baseball en la Serie de Estrellas de Japón se le brindó Matcha--un té verde empolvado-y varios dulces como parte de una tradición que remonta al Siglo 14.

Además del té y la comida, a Fowler, Choate y Santiago se les enseñó la rutina formal para realizar la ceremonia. También tuvieron que sentarse de rodillas, como es de lugar.

"Fue increíble experimentar la tradición y vivir un momento especial con ellos", comentó Fowler, jardinero de los Astros de Houston. "Es algo grande ver su cultura y poder experimentarla de manera auténtica. Estamos emocionados con la oportunidad".

Para Choate, esta visita a Japón no es su primera. Estuvo aquí a mediados de la década de los 90 mientras viajaba con el equipo de béisbol de la Universidad de Florida State. Pero el zurdo de los Cardenales de San Luis ha dicho que en ese entonces, no disfrutó la cultura como hubiera querido. Esta vez, las cosas son diferentes.

"Fue bien interesante", opinó Choate sobre la ceremonia del té. "Parece que para ellos, es muy importante que disfrutes tu experiencia. Les enorgullecen sus tradiciones y las cuidan. Fue una gran experiencia".

En cuanto al mismo té se refiere, Santiago reconoció que antes de la ceremonia había tenido sus dudas acerca de cómo sería el sabor. Pero al final, el lanzador salió con una sonrisa.

"Estaba un poquito nervioso al principio, pero no supo tan mal", dijo el zurdo de los Angelinos de Los Angeles-Anaheim, de ascendencia puertorriqueña. "Es bastante interesante cómo hacen las cosas aquí. Fue una experiencia maravillosa".

A Fowler le gustó el té también. El guardabosque comparó su sabor con el pasto de trigo.

Un momento leve de la ceremonia fue cuando Fowler, quien mide seis pies con cuatro pulgadas y tiene el apodo de Daddy Long Legs por sus piernas largas, no aguantó tanto tiempo estar sentado de rodillas. Al igual que Santiago, tuvo que estirarse par de veces.

"No sé cómo se sientan en esa posición tanto tiempo, pero en sentido general fue bastante buena experiencia", comentó Santiago.