Castro trata de aprovechar su oportunidad en Arizona

PHOENIX -- Daniel Castro sabe que el camino es largo. No obstante, el joven nativo de Guaymas, Sonora, ha sido considerado una estrella en cada diamante que ha pisado en su carrera.

Castro fue firmado primero por el señor José Samaniego para los Bravos de Atlanta, luego de éste tomar en cuenta que el joven cubre las posiciones de segunda base y shortstop, todo un utility que lleva par de años en las sucursales del equipo.

Luego de estar en la República Dominicana a la edad de 17 años, Castro fue a jugar con Saraperos de Saltillo en la Liga Mexicana de Verano en el año 2012. En el 2013 empezó su peregrinar con Lynchburg en Clase A+, además de estar con Saltillo por espacio de 80 partidos.

No obstante, para Castro el 2014 ha sido su oportunidad de estar más de cerca de su sueño de llegar a las Grandes Ligas.

"Me tocó estar en Clase A+ y AA", dijo Castro. "Los coaches han trabajado mucho conmigo al momento del swing, ya que en México estaba muy acostumbrado a batear lanzamientos rompientes, era lo que más veía. Aquí en los Estados Unidos son más rectas y bolas rápidas, así que tengo que trabajar en hacer el swing más corto".

Con Lynchburg en el 2014, estuvo en 70 partidos con 257 veces al bate y conectó 75 hits--20 de ellos extra bases--con 34 carreras impulsadas. Su OPS (porcentaje de embasarse más slugging) fue de .709. En tanto que con Mississippi, el sonorense estuvo en 51 partidos con 180 viajes a la caja de bateo. Conectó 48 imparables, 14 extrabases (cuatro de ellos cuadrangulares) y envió 20 carreras al plato.

Quien dio sus primeros pasos en el sistema de Ligas Pequeñas (Little League) con Sector Pesca, acepta que su posición natural es la segunda base, ya que su actuación a la defensiva raya en la perfección. En las paradas cortas no tanto; en 44 apariciones en Doble A cometió cinco errores.

Luego de concluir su actuación en el verano, Castro fue de los primeros seleccionados para actuar en la Liga Otoñal de Arizona con el equipo de Javelinas de Peoria, en la cual reconoce que ha sido difícil de adaptarse. Sin embargo, fue seleccionado para participar en el Juego de Estrellas que se llevó a cabo el fin de semana pasado.

"Me sentí muy contento al momento de ser llamado", dijo Castro. "Siento que están reconociendo mi trabajo y voy por el camino correcto. Pero no ha sido sencillo adaptarme, no sabes cuándo vas a jugar u tienes que estar siempre listo para cuando te llamen de la banca".

En 13 partidos con Peoria, ha tomado 46 turnos en la caja de bateo con 10 imparables conectados-- dos de ellos extrabases-con tres carreras traídas al plato.

Castro planea continuar con su actividad con Peoria y luego reportar con los Yaquis de Ciudad Obregón en la Liga Mexicana del Pacífico.

"Quiero tomar más turnos para llegar listo a los entrenamientos de primavera", comentó. "Necesito saber las intenciones de mi organización, pero siempre es bueno ir con los Yaquis de Ciudad Obregón que siempre me han dado la oportunidad".

Castro recuerda siempre los consejos que ha tomado de uno de los infielders más finos y espectaculares del béisbol mexicano, Alfredo Amézaga, veterano que cubre el cuadro así como en ocasiones los jardines. También cuenta con palabras de agradecimiento para su ex manager con la Tribu, el dominicano Eddie Díaz.

"De Alfredo Amézaga he aprendido bastante tomando roletazos y haciendo jugadas en el cuadro", dijo. "También tengo que agradecer la oportunidad que me dio el señor Eddie Díaz al ponerme a jugar casi de manera regular con un equipo tan importante".