Mantener su núcleo exitoso es la meta de Gigantes

Mantener su núcleo exitoso es la meta de Gigantes

SAN FRANCISCO - Ganar tres títulos en cinco años es algo de por sí extraordinario, pero los Gigantes de San Francisco saben que necesitan mantener unido su núcleo de peloteros para brindarle a su exigente fanaticada un equipo competitivo año, tras año, tras año.

No les fue muy bien en la tarea de disfrutar temporadas satisfactorias seguidas en 2011 ni 2013, las campañas en las que se vinieron a menos luego de ganar la Serie Mundial en años previos. El reto es volver a los playoffs en 2015 y tienen la base para lograr ese cometido.

"Hemos mantenido nuestro núcleo de peloteros", proclamó el dirigente de los Gigantes, Bruce Bochy. "Sufrimos algunas lesiones, pero [el puertorriqueño Ángel] Pagán y [Matt] Cain van a retornar. Tenemos unos cuantos buenos jóvenes, como [Madison] Bumgarner y Joe Panik.

"Lo que más me gusta de lo que tenemos en San Francisco es nuestra continuidad, eso nos permite competir cada año", filosofó el manager de los Gigantes, que ya puede codearse con los grandes de la historia al ganar su tercer anillo como campeón absoluto.

San Francisco tiene bajo control por unos cuantos años a varios de sus peloteros clave, algunos de los cuales jugaron un papel determinante en las tres coronas alcanzadas de 2010 a 2014, como el receptor Buster Posey, el jardinero derecho Hunter Pence -baluarte en las dos conquistas recientes-, el paracorto Brandon Crawford y Bumgarner.

Algunos peloteros noveles ya han venido estableciéndose como piezas importantísimas con miras al porvenir, como son los casos de Panik y el receptor suplente Andrew Susac, entre otros.

"No sé a dónde estaríamos de no ser por estos muchachos", indicó Bochy, cuyo equipo ha descubierto en Panik a un pelotero que pudiera encumbrarse como titular por muchos años.

La gran pregunta es si pudieran retener a uno de sus principales pilares, como lo es el tercera base venezolano Pablo Sandoval, tricampeón que es elegible para la libre agencia tan pronto se abra el mercado respectivo.

Sandoval, el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial de 2012 y cuyo promedio de .426 es uno de los tres más grandes entre los peloteros que han consumido por lo menos 40 turnos en finalísimas beisboleras, ya aparece en rumores de que otros equipos con amplio poder adquisitivo, como los Dodgers de Los Angeles y los Medias Rojas de Boston, pudieran estar bien interesados en sus servicios.

"Sí tenemos unos cuantos agentes libres y no sé lo que va a pasar allí", reconoció Bochy, que en varias veces durante la temporada dejó entrever que le gustaría que Sandoval prosiguiera su carrera con los Gigantes. "Los vi todos, espero ver los próximos 100", acentuó Bochy, con respecto a los jonrones del "Panda" venezolano cuando llegó a su primer centenar en las Ligas Mayores.

Dos de esos agentes libres son lanzadores que han contribuido en grado sumo al éxito de la novena, como lo son el veterano abridor Ryan Vogelsong y el relevista Sergio Romo, que salvó tres de las cuatro victorias de los Gigantes en la barrida en 2012 sobre los Tigres de Detroit.

En contraste, el cerrador dominicano Santiago Casilla estará bajo contrato hasta fines de 2015 y le espera quizás una jugosa recompensa al venezolano Yusmeiro Petit, que es elegible para el arbitraje y es muy factible que lo firmen por más de una temporada como recompensa a su gran faena en 2014, especialmente en los playoffs.

Muchos equipos tienen agudos problemas con su rotación, pero ese no será el caso de los Gigantes gracias a los retornos de Bumgarner, Cain y Tim Hudson para los primeros tres puestos de la misma.

Tim Lincecum, autor de un partido sin hits ni carreras en una temporada de altibajos, va a retornar para su segundo año de un contrato por dos contiendas y Jake Peavy tiene su propia opción para 2015, pero lo que dice es un claro indicativo es que desea quedarse con San Francisco.

"Lo que han hecho los Gigantes habla a las claras del esfuerzo que realizan por mantener un equipo competitivo", declaró el derecho que tiene anillos de campeón consecutivos con los Medias Rojas de Boston y la novena de San Francisco. "Ciertamente han encontrado una fórmula que funciona".

Ese sentimiento de unidad no es exclusivo de las estrellas de renombre de los Gigantes. Así lo piensa todo el plantel de la divisa, desde las figuras hasta los suplentes del elenco.

"Aquí tenemos como una familia muy unida", contestó a LasMayores.com el versátil dominicano Joaquín Arias. "Todos nos apoyamos los unos a los otros y, más especialmente, nunca nos damos por vencidos".

La palabra dinastía es la que surge sobre el tapete para definir todo lo que ha logrado la franquicia de San Francisco porque ganar tres títulos en cinco años ya es una gran proeza difícil de ser emulada.

"Como son las cosas en estos días, tenemos lo más cerca a lo que debe ser conceptuada como una dinastía", analizó Posey, uno de los que se mantendrá firme con la novena de naranja y negro en pos de otro campeonato.

Lo contundente del caso es que los Gigantes viven el mejor momento de su etapa en San Francisco, cuentan con una de las rachas de asistencia -350 juegos seguidos agotando el papel- más impresionante de la historia y ganan los títulos por racimos en una era en la que otras novenas ni sueñan con acudir a la Serie Mundial.